lunes, 1 de mayo de 2017

SIGUIENDO A BARQUERITO IV 26 17

Sevilla miércoles
(3ª de abono)

(Enviado por Ignacio Álvarez Vara) 26 de abril. Antes de la corrida. Una merluza en el Donald. Fresca, jugosa. El punto preciso. Y la mayonesa de la casa, que es secreto de la abuela de Mariano. La abuela que en paz descanse. Y el gazpacho, que no es receta de la abuela, pero quién sabe. Mariano ya estaba a la puerta a las doce de la mañana. Mirando el cielo por si llueve luego. Una manzanilla helada.

En la barra, gente de Vitoria catando el gazpacho. Las colas del 43 en la Magdalena, algo menos largas que otros años. Es el autobús que lleva desde el centro hasta la llanura infinita de Triana y que a la vuelta de un largo periplo entra en Sevilla por el puente de hierro, el auténtico puente de Sevilla pero llamado puente de Triana por todo el que lo pasa. No importa en qué dirección. ¡Ah, quien hubiera vivido la época de los tranvías de Sevilla cruzando a Triana...!

Lectura: Después, media entrada en La Maestranza. Minuto in memoriam de Palomo Linares. Ante muy respetables torrestrellas, José Garrido destaca, recibe una oreja del cuarto y se despega de sus alternantes Álvaro Lorenzo y Ginés Marín, quienes pasan silenciados doblemente.


Los argumentos fueron: El mejor toro, el toreo encajado y cargado, la evocación del desaparecido, arrodillada en tanda redonda, unos naturales aislados y la estocada de gran convicción. Con eso, el cartel de los jóvenes tuvo dueño.

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