lunes, 1 de mayo de 2017

SIGUIENDO A BARQUERITO IV 29 17

Sevilla sábado
(6ª de abono)

(Enviado por Ignacio Álvarez Vara). La fachada barroca y desnuda de Santa María la Real en la calle de San Vicente me parece digna de visita. Con las rejas de clausura del convento de Santo Tomás parece una prisión. La pintura de fachada, en siena, es luminosa. Han cerrado por jubilación la librería El Céfiro en la calle de la Virgen de los Buenos Libros, ay. Otra que cae. Había boda de postín en San Lorenzo, con coral y órgano que se oían desde el patio donde el azulejo del cardenal Spínola. La terraza y la barra del Eslava estaban atestadas a la una de la tarde. ¿Ya? Ya.

“Por la Alameda no había casi nadie. La Casa de las Sirenas, con sus mansardas de pizarra, parece la estación del tren de Burdeos. Una manzanilla en el Norte. Cuatro parroquianos en la barra, uno de ellos con bolsa de caracoles. Y una pareja forastera comiendo. Bastante viento. Desde la Resolana a la Plaza de Armas en el C4, y desde allí a la Ronda de Triana en el 43... A tope el Sol y Sombra. Me cedieron una plaza. No había coquinas. Mañana. . .”
    
Lectura: La plaza casi llena para los enrazados y diversos victorinos. La gente pensando en “Cobradiezmos”, pero no. Antonio Ferrera reaparece y se trenza en franca lid con el más fiero y geniudo, el cuarto, que atacó duro en todos los tercios, además con viento a favor. La gente de pie a veces. La espada de tardo efecto y una oreja. Poca recompensa para tanto. Al toro le ovacionaron.

Paco Ureña remató con gran estocada la faena que fue a más con el tercero para cobrar otra oreja. Manuel Escribano, recibido a palma batiente, no se halló a plenitud con el “artero” segundo ni con el noble quinto. Apenas un saludo.


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