viernes, 30 de junio de 2017

PANORAMA TAURINO DE COLOMBIA

Coloquio taquillero
(Enrique Avilán Acosta)
 
El Dr. Humberto Botero Jaramillo, ex presidente de la Plaza de Toro de Cali S.A. y Astauros presenta el conferencista. Foto: Camilo Díaz
Ayer, miércoles 28 de junio, se realizó el Coloquio Taurino de Astauros en la sala Tory Castro de la Plaza de toros de Cali, Conferencia de Jorge Arturo Díaz Reyes sobre la imagen proyectada por Madrid en sus Ferias tradicionales.

Anoche, un nuevo Coloquio Taurino, el más taquillero del año con la charla de Jorge Arturo Díaz Reyes con el tema de la “Imagen de Madrid en sus tradicionales Ferias de mayo y junio”. Fue una nueva oportunidad de ver apretujado de aficionados el Salón Tory Castro de la Plaza de Toros, y una ratificación de la buena fama del médico y gran aficionado y cronista taurino caleño que nos entregó un detallado informe de lo acontecido en el bimestre del año en la Plaza de Las Ventas de la capital madrileña, adicionando hechos trágicos como la muerte del matador de Orduña Iván Fandiño y la desaparición del torero Gregorio Sánchez, uno de los componentes de la terna que abrió la temporada taurina de Cañaveralejo el 28 de diciembre de 1957 en compañía de Joselillo de Colombia y Joaquín Bernadó.

El histórico banderillero palmiramo Rafael Gómez "El Pollo"
 entre veteranos aficionados. Foto: Camilo Díaz.
Con gran asistencia de aficionados, se abrió este nuevo coloquio con la intervención del abogado Daniel Ríos Marín, abogado afiliado a Astauros que explicó la nueva modalidad de las rifas de los abonos que entrega gentilmente la Plaza de Toros para ser rifados en los mencionados coloquios mensuales. Los aficionados deben asistir, por lo menos, a cuatro de los coloquios de julio a noviembre para reclamar sus premios y, entre esos “aficionados fieles”, se hará una rifa final en el coloquio de noviembre. Un atractivo e incentivo para todos los que concurren fielmente a los eventos organizados por Astauros y realizados el último miércoles de cada mes.

Igualmente, John Jairo Suaza, destacado subalterno y actual profesor de la Escuela de Tauromaquia, hizo la presentación de Tauro Pilates que se realiza actualmente en uno de los cursos de la Escuela para aficionados, menores y mayores, que quieran asistir a este atractivo sistema que ayuda a formar la salud física y motora del organismo de las personas.

Igualmente, Daniel Ríos explicó los avances sobre los proyectos de leyes que cursan en el Senado y la Cámara de Representantes y que pretenden acabar con las corridas de toros. De acuerdo a su informe, las cosas no van tan negativas para el futuro cercano de la fiesta brava en Colombia, pero hay que esperar el desarrollo de los trámites jurídicos que se adelantan.

Aspecto de la conferencia. Foto: Camilo Díaz
Finalmente, Jorge Arturo Díaz presentó su esperado informe de setenta minutos sobre los aspectos de la fiesta en la Plaza de Las Ventas de Madrid y, especialmente, en los meses de mayo y junio, espacio en el que se han dado 39 corridas de toros entre la mini feria de la Comunidad, la de San Isidro y la pos Madrid, con las corridas de la Beneficencia, la Cultura y la novillada con caballos final.

Fue un detallado informe con comentarios de los hechos más destacados en ese extenso período de tiempo, destacando la buena asistencia de aficionados con el manejo del francés Simón Casas y su afiliada agencia de turismo, los toros en que predominó el encaste Domecq, con promedio de peso de 572 kilos para matadores de a pie y 552 para rejoneadores,  19 orejas cortadas por matadores de a pie y 11 por rejoneadores, dos toros de vuelta al ruedo el toro Liebre de la ganadería de Rehuelga  con 647 kilos, lidiado por Alberto Aguilar, considerado el mejor de la Feria, disputando con Hebrea de Jandilla, entre muchos más detalles de su informe minucioso.

Los aficionados se declararon muy satisfechos con este gran resumen y de marcharon a sus hogares pasadas las 9;45 de la noche, luego a paladear el acostumbrado buen refrigerio.

martes, 27 de junio de 2017

CULTURA TAURINA

INVITACIÓN

(Astauros)


DOS MESES CRUCIALES - VIÑETA 206

Viñeta 206
Dos meses cruciales
Por Jorge Arturo Díaz Reyes. Cali, 27 de junio 2017


Plaza de Las Ventas. Foto: Jorge Arturo Díaz Reyes
Como un vendaval cruzó el bimestre mayo-junio por Las Ventas. Treinta y nueve corridas entre 1º y 25 de uno y otro mes, a las cuales los estamentos fundamentales de la Fiesta: ganaderos, toreros, afición, público, empresa, crítica, medios, autoridades, jugaron sus mejores cartas. Echaron lo que tenían. Apostaron sin ahorrarse, porque Madrid es la vitrina, la bolsa, el Wall Street del toreo.

Y al cierre, lo que fué, fué. Ninguno quedó valiendo más ni menos de lo que mostró. Ya no caben disculpas. Ni qué viento, ni qué loma en los medios, ni qué niño muerto. Igual a todos los años, lo qué pasó, pasó y cada uno en su propia realidad.

Cotizaciones muy altas alcanzaron, los santacoloma de Rehuelga imperdonablemente descompletados por los veterinarios, y frente a toros diversos, las tauromaquias de los veteranos Ferrera y Ponce. Aquella clásica y esta modernista, las dos bien aclamadas, así, el errático palco hubiese caído en privilegiar la segunda con una Puerta Grande tras muertes descalificantes.

Beneficiarios más hubo. Sin echar campanas al vuelo, el joven torero Ginés Marín, el novillero Colombo y el rejoneador Galán, por ejemplo. No pocos incrementaron o sostuvieron su vitola, gracias también a la disparada liberalidad en el reparto de orejas.

Damnificados, los más, aunque algunos, con cartel a prueba de vendavales tendrán corta convalecencia; Miura, Morante (perdón por mencionarlos juntos), Hermoso... Quizás el más inesperado, por su optimismo ruidoso, la empresa, que pese a las grandes concurrencias acusa pérdidas o de pronto ganancias mínimas. Su crédito en el capítulo toro cayó al principio, pero luego recompuso con edad y trapío.

El tan respetado respetable de Las Ventas, aguantó su lealtad a la taquilla, más no tanto a los cánones. La exigencia y acierto siguieron esa tendencia decreciente de los últimos años. Es que la cultura taurina requiere más de lo que se aspira promover con las exposiciones, una corrida de clavel, figuras y toros escogidos, o matizando el callejón con invitados de la farándula mediática.

Sin embargo, los hechos, tantos festejos consecutivos y tan asistidos (de rey para abajo), gritan en el balance general que, pese a todo, la fiesta vive y Madrid sigue siendo su capital mundial.

lunes, 26 de junio de 2017

15 ARGUMENTOS EN DEFENSA DE LA FIESTA

Asotauro al Senado Colombiano
(Emiliano Sierra Coymat)

En nombre de la ASOCIACIÓN PRO DEFENSA DE LA FIESTA BRAVA “ASOTAURO”, entidad de la cual soy su representante legal, me permito solicitar a Usted, de la manera má comedida y respetuosa, su voto negativo al proyecto 164 de 2017 que pretende eliminar las corridas de todos en el territorio nacional.
Muchos son los argumentos de orden filosófico, histórico y jurídico que sustentan nuestra solicitud pero, en gracia de la brevedad, me permito reseñar los siguientes:
1.- El proyecto vulnera los derechos fundamentales de las personas aficionadas a la Fiesta Brava, tales como la libertad de elección para asistir o no a los espectáculos taurinos, y el derecho al libre desarrollo de su personalidad, ya que en la Tauromaquia se aprecian valores como el coraje, el sacrificio, la responsabilidad, así como otros de carácter estético.
2.- Es inherente a la Democracia el respeto a las opiniones ajenas y las garantías a las minorías. No se puede construir un sistema democrático sobre la base de la intolerancia y de la imposición del pensamiento de unos sobre el resto de la sociedad, por la fuerza de la ley.
3.- La prohibición solo se justifica cuando el bien jurídico que con ella se trata de proteger prima sobre el derecho a la libertad de todos los ciudadanos.
4.- La prohibición afecta al derecho a la libre empresa de quienes se dedican a organizar eventos taurinos, criar ganado de lidia y suministrar los bienes y servicios que requiere esta actividad. Asimismo, vulnera el derecho a la libertad de trabajo de todos los profesionales y trabajadores que derivan su sustento del toreo, de los hatos donde se crían las reses de lidia, de las plazas de toros y de todo el engranaje necesario para este espectáculo.
5.- La Tauromaquia es una expresión artística por definición y porque reúne en sí misma todos los elementos para catalogarse como arte. Ha inspirado las más bellas obras en la pintura, la escultura, la música, la literatura y es, por lo tanto, deber del Estado protegerla en lugar de prohibirla.
6.- El arte del toreo está ligado a nuestra historia desde la época de la colonia hasta nuestros días. Hay reseñas históricas de corridas que se realizaban para homenajear a los representantes de la Corona, o en las fiestas religiosas. Es parte de nuestra tradición que no se puede abolir mediante una norma prohibicionista.
7.- Nuestra nación se ha formado mediante una amalgama pluri-étnica: española, indoamericana y africana. Los tres legados deben ser respetados por la ley pues hacen parte de nuestra cultura y de nuestra identidad como nación. La Tauromaquia, junto con la lengua y la religión, hacen parte del legado ibérico que vino a enriquecer nuestro patrimonio cultural.
8.- Se basan las propuestas prohibicionistas en un error de carácter científico. Los toros de lidia no sufren dolor ni estrés durante la lidia. Su sistema nervioso es diferente al del resto de especies y genera, ante un estímulo exterior tal cantidad de beta-endorfinas que bloquean de inmediato el dolor. (Estudios realizados por el profesor Juan Carlos Illera del Portal, Director de Fisiología Animal en la Universidad Complutense de Madrid).
9.- No es cierto que la asistencia a las corridas de toros traumatice a los niños, como afirman los enemigos de la Tauromaquia. En el estudio “Posibles repercusiones psicológicas de las corridas de toros en niños menores2 publicado por el Defensor del Menor en la Comunidad de Madrid (23 de julio de 1999) se concluye: ”No hay bases suficientes para sustentar científicamente una medida como la prohibición de entrada de los menores de 14 años en las plazas de toros” .
10.- En las corridas no hay tortura al animal como quieren mostrar los enemigos de las mismas. La tortura cosiste en hacer sufrir voluntariamente a un ser humano indefenso para conseguir un beneficio a cambio . Es todo lo contrario a lo que es la esencia de las corridas, donde se busca que el toro pelee como es su naturaleza. Para eso existe. Y no hay lugar a la indefensión, pues el torero en todo momento está arriesgando su propia vida.
11.- Atentan contra la ecología quienes propugnan por la desaparición de las corridas, pues ello acarrearía la extinción de la especie del toro de lidia. Este es criado únicamente para ser lidiado en la plaza y no es económicamente viable dedicarlo al aprovechamiento de su carne o como productoras de leche las hembras de su especie.
12.- Faltan a la verdad quienes afirman que son las corridas de toros generadoras de violencia. No se presentan en los eventos taurinos las agresiones y manifestaciones violentas que con frecuencia se observan en los estadios de fútbol, por ejemplo.
13.- La Tauromaquia es objeto de reflexión de la “alta cultura” Basta con recordar pintores como Francisco de Goya, Salvador Dalí, Pablo Picasso, Fernando Botero, Edouard Manet, Gustave Doré, Joan Miró, Ignacio Zuloaga. O en la literatura, escritores como Luis de Góngora, Miguel de Cervantes, Fernández de Moratín, Prosper Merimée, Theophile Gauthier, Manuel Machado, José Bergamín, Federico García Lorca, Ernest Hemingway, José Ingenieros, Miguel Hernández, Lope de Vega, Gerardo Diego, Rafael Alberti, Ortega y Gassett, Camilo José Cela, Carlos Fuentes, Blasco Ibáñez o Mario Vargas Llosa.No son éstos ningunos “bárbaros” por el hecho de que hayan sido admiradores de la Fiesta Brava.
14.- La realización de espectáculos taurinos genera, por sí sola, multitud de empleos directos e indirectos, y es un factor de desarrollo del comercio, los servicios y la economía de pueblos y ciudades. No está el país en la situación de desestimular el desarrollo económico y las fuentes de empleo.
15.- La evolución de la sociedad actual está orientada hacia el respeto por la diversidad cultural y la tolerancia por las diferentes opiniones. Respetamos la sensibilidad de quienes no gustan de las corridas de toros, pero ello no olos autoriza para imponer a toda la sociedad sus opiniones y criterios.
En conclusión, hacemos un llamado a que impere el respeto a la Democracia, la garantía de los derechos de los aficionados, la protección al patrimonio cultural de la Nación y la tolerancia con las opiniones ajenas. Por lo tanto solicitamos sea archivado el proyecto .

EMILIANO SIERRA COYMAT
Director Ejecutivo

domingo, 25 de junio de 2017

MADRID 46ª DE TEMPORADA

Recordando a Gregorio
(Siguiendo a Barquerito)

Domingo 25 de junio. ¿La ultima vez que lo vi? Fue en el jardincillo de la plaza de Lachepaillet, en Bayona. Mucho escaparate en la primera corrida de verano. Uceda muy fácil con su inmenso lote. Bonita y cumplida faena de Vicente. Torres acusó el esatr menos toreado.

Enviado por Ignacio Álvarez Vara: “Gregorio Sánchez tomó alternativa el mismo día que yo cumplí diez años. Pues todavía me acuerdo. Y del día que la confirmó, también, porque escuchaba en Radio Intercontinental las crónicas del Tío Caniyitas (alias de José María Gaona, que tenía una preciosa voz y hacía la literatura radiofónica tan de aquella época). Una cornada en Sevilla, una oreja en Madrid.

No vi ni la célebre corrida del Montepío de los seis toros en hora y cuarto -¡qué maravilla!-, pero la recuerdo, con los dibujos de Cañero en El Ruedo. y la crónica de Cañabate en ABC, y recuerdo la amarga despedida de seis toros porque la gente lo trató con desapego notorio. Cuando fue telonero de El Cordobés, supo serlo el tiempo preciso. Los Michelines, Agustín Julita y el Tano, sentían por él una gran admiración.

¿La ultima vez que lo vi? Fue en el jardincillo de la plaza de Lachepaillet, en Bayona, una mañana de septiembre. El Juli mano a mano con un primerizo Castella. Y la gente, con Castella más que con nadie. Al finalizar la corrida, me atreví a comentarle: "¡Qué injusto el público! ¿no?". "¿Qué quieres que te diga? Así son estas cosas".”

RESEÑA DE LA CORRIDA
Un distinguido éxito de Iván Vicente. En la primera corrida del verano en las Ventas, el torero de Colmenar se entiende más que bien con un noble sobrero de Rocío de la Cámara. Corrida monumental pero apagada de Martín Lorca
Domingo 25 de junio. Las Ventas. Sies toros de Martín Lorca, 608 kilos promedio y 6º bis de Cortijo de la Sierra, Muy bien presentados y nobles.
Uceda Leal, saludos y saludo. Ricardo Torres, silencio tras aviso y silencio tras dos avisos. Iván Vicente, palmas tras aviso y oreja.

sábado, 24 de junio de 2017

ALICANTE 4ª DE HOGUERAS

ALICANTE 4ª DE HOGUERAS

San Juan
(Siguiendo a Barquerito)

Sábado 24 de junio. El paseo hasta la plaza de toros, por la calle Calderón, se hace entre palmeras. Ni un solo banco para sentarse. Una peña de Ponce llegada de Dax con pañuelico rojo. La merienda de los toros. Fiesta mayor de Manzanares y López Simón.

Enviado por Ignacio Álvarez Vara: “San Juan en Alicante. Tiendas cerradas, salvo las after hours y las 24 horas. En la Puerta del Mar un calor asfixiante. La playa del Postiguet, como si fuera verano. Algunos habían pasado allí la noche. Los vi bajar con las litronas en tropa a eso de las doce, yo me estaba tomando un helado en el Amorino. Son los más caros de Alicante, pero te puedes sentar y hasta leer un ratito. Casi un milagro. En una ciudad como ésta, en que la luz saca a las gentes a la calle por un efecto magnético pendiente de estudio, no deja de chocar que en toda la Rambla de Méndez Núñez no haya ni un solo banco. Ni en la Explanada. Ni en las rondas. Creo que tampoco en el Paseo de Federico Soto. En cambio, calles peatonales como la Mayor o la de San Francisco están invadidas por terrazas de comer y beber. No hay espacio para caminar. Por todo eso, la vida de la ciudad es como un estallido permanente. En fiestas. No creo que todos los días. Esta mañana se podía andar. Los basureros no daban abasto. Y el sol cegaba.

El paseo hasta la plaza de toros, por la calle Calderón, se hace entre palmeras. Por delante de mí, una peña de Ponce llegada de Dax, con su pañuelico rojo. Sin charanga. En la confitería La Colmena, llegando ya a la Plaza de España, se venden las meriendas de los toros. Las cocas dulces de piñones, fruta escarchada y azucarillos; y las saladas de tomate, y/o cebolla y/o atún. Y las empanadillas de boniato. El aspecto es inmejorable. Enfrente, el Azul, con colas interminables para pescar una horchata. Yo recomiendo la horchata al mediodía. O a mediatarde. Sin pajita. Beberla a tragos libres y grandes.

Este año ha cerrado el Bistrot de Llevant, de la calle Moreu, tan cerca del mercado y de los toros. Es una casita alicantina, cocinero bordelés y maitresse de Crevillente, el pueblo más al sur de habla catalana. Una pareja deliciosa que conocí el año pasado. Pues este verano se han ido a trabajar a Suecia. Los habrá contratado alguien para el verano. ¿Un crucero, una de las islas bálticas de recreo...? Donde estén harán felices a quien sea. Yo me he quedado con hambre. Los tomates de El Palé en parrilla me curan los males. Y mañana, Madrid.”

RESEÑA DE LA CORRIDA
Sábado 24 de junio. 4ª de feria. Un botín de tres orejas por barba en la tarde siempre febril del día de San Juan, Tres toros excelentes de Juan Pedro Domecq. Ponce, sin fortuna en el sorteo.
Casi lleno. Seis toros de Juan Pedro Domecq.
Ponce, palmas y oreja tras un aviso. Manzanares, oreja tras  aviso y dos orejas. López Simón, oreja tras aviso y dos orejas. A hombros Manzanares y López Simón.

DE LA PANTALLA VI 24 17

Sello Manzanares  
(4ª de Alicante)

Con dos faenas de lírica partitura el alicantino celebra la fiesta de su pueblo. Un encierro cómodo, de gran bondad y a límite de fuerzas. Dos toreros a hombros y siete orejas repartidas.

Un estocadón a ley, recibiendo, que tiró al quinto sin puntilla fue la firma. Desde las dos largas cambiadas de rodillas engarzadas a cinco verónicas y una revolera con que había saludado al segundo, todo cuanto esta tarde Manzanares hizo en el ruedo, tuvo el sello de la distinción, del buen gusto, de la torería.

Plantado en los talones, con suave y lento temple se acompasó con las embestidas de sus toros en seguidillas rimadas. Derechas, trincheras, cambios de mano, siete naturales sentidos y ese pase de pecho suyo, tan suyo, en sostenido, semicircular, a veces repicado como falsete de tenor charro, para no perder el acompañamiento. Solo una peca, la blandura del noble ”Harapo” (cayó una vez) que no es pecado de la faena en sí, pero le quita cotización.

Terco en su credo citó cuatro veces a recibir, en la primera pinchó perdiendo la muleta, en las otras el toro no arrancó. Sonó el aviso y debió al final acatar el axioma de Costillares: al toro que no parte partirle. Tremendo volapié y la oreja.

A “Orador”, lanceándolo suavemente hasta los medios le paró con media. Luego se lo entregó a “Chocolate” danzando chicuelinas airosas en las que los pitones iban por abajo. Un mediopuyacito, la corrida no se picó, y una faena de manzanarismo puro, brindada al paisanaje. Por una mano y por otra, las estrofas redondas consonaron entre sí y retumbaron en la plaza entera y mucho más allá. Bravo el toro, y noble, y fijo y generoso en el ataque, circulando alrededor del hombre-mástil, obseso en la muleta. No cejaba. José María le mató porque tenía que matarlo, como tenía que matarlo; con los máximos honores, con la estocada de Pedro Romero. A pie firme, citando, aguantando, toreando y vaciando la embestida tras de sí, que se llevó el acero hasta los gavilanes en la cruz. El bravo cayó sin puntilla, sin sufrir.

La locura. Pidieron el rabo y los honores para el toro. Nada, dos orejas rotundas y la vuelta triunfal compartida con su pequeño hijo de la mano. Igual que él hace tres décadas, aún más pequeño, llevado por su inolvidable padre aquí mismo. Habría llorado.

López Simón pareció haber hallado con el toro de Alicante el sosiego que no tuvo con el de Madrid. Aun así, a distancias considerables en los embroques y con despedidas tangenciales, abundó en tandas y tandas con la ligazón por bandera.  La nobleza casi pastueña de su muelle lote no merecía tan quisquilloso tratamiento. Pero a nadie le importó. Es más, les gustó. Y quién es uno para criticar gustos. Media espada pasada al tercero y una total, fulminante al sexto. Recibieron el mismo premio que las dos obras de Manzanares. No hay derecho su señoría.

El maestro Ponce abrió con un inválido al que ni sus famosos cuidados intensivos lograban evitar que cayese y cayese. Pero la música no paraba. La estocada fue desprendida y el saludo de puro cariño. Con el cuarto, sosón, el hambre de triunfo le llevó hasta buscarlo de rodillas y a recargar la gestualidad desdorando esas estética con la cual arropa todo. Puso un pinchazo hondo de bajonazo, que el animal exhibió a toda la plaza. No importó, tras una estocada eficaz le dieron la oreja.

Lástima que los juanpedros, parejos, amigables de hechuras y de nobleza supina, salieran tan flojos, con más poder y raza nadie hubiera tenido que decir nada. 

FICHA DE LA CORRIDA
Sábado 24 de junio. 4ª de Hogueras. Casi lleno. Seis toros de Juan Pedro Domecq, parejos, cómodos de hechuras, escasos de fuerza y raza.
Enrique Ponce, oreja y saludo.
José Mª Manzanares, oreja tras aviso y dos orejas con petición de rabo.
López Simón, oreja tras aviso y aplausos tras un aviso.
    

viernes, 23 de junio de 2017

ALICANTE 3ª DE HOGUERAS

Honor al maestro
(Siguiendo a Barquerito)

Viernes 23 de junio. Minuto de silencio en memoria de Gregorio Sánchez. El Juli, de luto con toda su cuadrilla en honor de su maestro, triunfa como torero y ganadero. Vuelta al 5º. Paquirri y Ureña cortan de a oreja

Enviado por Ignacio Álvarez Vara: “La cúpula del mercado de abastos de Alicante es, en escala, como la de Santa María en Florencia, de Brunelleschi. Solo que los materiales son distintos, y la nervadura interior también. Y el sentido de la cosa toda. El mercado es obra de acero y madera, de dos plantas, una variante sobre los Halles franceses. Sin la gracia modernista del Mercado Central de Valencia, porque, entre otras cosas, no hay cristaleras ni vidrieras. Arquitectura semejante a las de la estaciones ferroviarias alemanas. No hay estaciones de tren con copias de Brunelleschi. Tampoco en Alemania son comunes las salazones de pescado del Mediterráneo, ni las montañas de morralla o pescado de roca para sopa, ni las morcillas dulces de Las Peñas de San Pedro ni la sobrasada picante de Menorca. 

El espacio de mercado, en metros cuadrados, puede que sea el mayor de España. Más que el de la Ribera en Bilbao o que el de Sant Antoni en Barcelona. Me he pegado un largo paseíto por las dos plantas. El puesto 217, de Vicente Leal, pescado, es una especie de capilla sagrada. El Leal de ahora es ya cuarta generación del mismo negocio. Hay un anuncio gracioso: "Mojama de almadraba: La de siempre, 120 euros el kilo. La de mi padre, 160". La mojama de atún tiene colores ligeramente distintos a las de otros pescados. Brilla. En las vitrinas de escaparate están disecados ejemplares diversos: desde una estrella de mar a una escórpora, un calamar, una boca inmensa y dentada de calamar pescado en el Pacífico, dos capellanes colgados juntos, un par de ingenuas lubinas. Solo por contemplar ese museo de pesca naturalizada vale la pena entrar en el mercado.

Las cosas más originales se venden en la planta baja, donde el pescado, porque a diario entra la pesca fresca de las lonjas de Denia y Santa Pola. Gambas rojas de todos los calibres, tellinas, sardinas, clóchinas, sardinas de lomo violeta, lo mújoles de piel cuarteada, el cangrejo, la sepia, el buey de mar, la cigala chica. En los puestos de pescado del día se exponen sobre lechitos de hielo la mercancía. Los mostradores relucen de limpio. La piel de las sardinas brilla como si tuviera luz propia. Y aún dicen que el pescado es caro. El rape está en temporada. Hace buena sopa.

En temporada la breva, que en la cocina de Alicante se usa para todo. He descubierto un producto nuevo que se llama salmorreta, mezcla de ñora, ajo, sal y sofrito de tomate que sirve de base para el arroz que sea. Y un preparado para guisar el llamado arroz de caldero, que es una de las variantes más ricas del género caldoso. El melocotón de Cieza es más pequeño que el aragonés, pero tiene piel de vivo color encarnado. En una de las pescaderias se expone, oca arriba, la cabeza de un pez espada.”

RESEÑA DE LA CORRIDA
Viernes 23 de junio. 3ª de feria. Minuto de silencio en honor de Gregorio Sánchez. El Juli, borda dos faenas de categoría singular. Notable corrida de El Freixo.
Tres cuartos de plaza. Seis toros de El Freixo (Julián López “El Juli”), bien presentadosy bravos, vuelta al 5º, “Tirachinas”. Francisco Rivera Ordóñez “Paquirri” (por Roca Rey), oreja y saludo. El Juli, oreja y dos orejas. Paco Ureña, oreja tras aviso y aplausos tras un aviso.

OBITUARIO

Gregorio Sánchez
(Jorge Arturo Díaz Reyes)
Gregorio Sánchez, en el medio inaugura la plaza de Cali
Gregorio Sánchez, dejó huella honda por acá. Con algo más de un año de alternativa, inauguró la plaza de Cañaveralejo y la Feria de Cali el 28 de diciembre de 1957. De verde y oro hizo el paseíllo entonces, flanqueado por Joselillo de Colombia y Joaquín Bernadó aquél caluroso sábado.

Vino en total a tres temporadas caleñas, 1ª, 4ª y 5ª. Lidió nueve corridas, cortó ocho orejas e indultó un toro. El segundo, de la ganadería española Samuel Flores, el 27 de diciembre de 1960. Alternaba esa tarde con Luis Miguel Dominguín y Pepe Cáceres. Recibiendo por esa y otras faenas el trofeo Señor de los Cristales como triunfador general de aquel año.

Seis meses antes, el 19 de junio en Las Ventas, corrida del Montepío, había emulado la gran hazaña de otro Sánchez (Salvador) “Frascuelo” en la Fuente del Berro, despachando solo dicen que en 80 minutos, seis toros (vega-villar) de Barcial, cortándoles siete orejas, abriendo en segunda vez de las diez que lo hizo, la puerta grande y colocándose por encima de todos.

Su estocada última en este ruedo la ejecutó el 30 de diciembre de 1961, “corrida del toro”, alternando con Pedrés, “Joselillo”, “Chamaco”, “El Viti” y José Mª Clavel.

Torero castellano, recio, adusto y poderoso, continuador del canon de Domingo Ortega, contrastó con el muy colorido toreo de la década dorada de los sesenta fundamentándola y enriqueciéndola.

Tras su honrosa retirada, instalado como director de la Escuela Taurina de Madrid, hermanó esta con la Escuela de Cali y mantuvo las puertas abiertas para los alumnos colombianos que lo merecieran.

Maestro en toda la extensión de la palabra ejerció la enseñanza hasta los ochenta y un años, cuando se jubiló y se retiró a Galicia para, según sus familiares, irse apagando lentamente, “como una vela”. “Los viejos soldados no mueren se desvancen”, decía el general McArthur.

ALICANTE 2ª DE HOGUERAS

Toro de bandera
(Siguiendo a Barquerito)

Jueves 22 de junio. Los romanos llamaron a Alicante "Lucentum". La berenjena es buena para todo. “Arrojado” quiso a todo, no fue sencillo tener en la mano tanto toro. Toro de coleccionistas.

Enviado por Ignacio Álvarez Vara: “La puerta de al lado del Rambla, donde duermo, es la de Eutimio, que fue el año de la fundación, 1935, una imprenta-papelería ilustrada,y todavía, pero fue derivando hacia el material de pintura y dibujo. Hay en el escaparate golosas cajas de pinturas. De lápices de colores, de estilográficas y rotuladores. En una barra acristalada se reproducen todos los premios que Eutimio ha ido cosechando como comercio ejemplar. La pena es que en una reforma de hace veinte años o así se cargaron el rótulo original y la renovación no fue feliz. El olor de la tienda es de papel de cedro. O de cartulina alemana, de acerado aroma. El orden, impecable.

Donde había hasta el año pasado, en esta misma calle de Torregrosa, un mesón alicantino muy peleón pero muy simpático, ha abierto un comedor eco que se llama El Palé. porque las tablas de las mesas son en su mayoría pales de almacén reconvertidos y pintados con gracia. He comido en una mesa circular azul celeste, no un palé sino un carrete de aquellos que parecían ruedas de molino. Una gran rueda. Hay buen vino de Alicante, porque aquí la uva es excelente, sobre todo la de vid de monte, y la ciencia vinatera data de la conquista romana. Los romanos llamaron a Alicante "Lucentum". Tal vez Almería sea todavía más luminosa que Alicante. No lo sé. Pero los romanos no llegaron a Almería. O lo harían de noche.

Además del vino, en El Palé hay verdura fresca a la parrilla: tomates que saben a tomate, y berenjenas berenjenas, y cebolla de la tierra, y espárragos verdes crustantes. El pimiento de los dos colores, el triste calabacín. La parrillada viene envuelta en un montón de pastel. En la copa, los espárragos cruzados en aspa, la cruz de San Andrés, y en la base las rebanadas de pimiento rojo. Sobre ellas, la berenjena, que es buena para todo. Mucha silla estilo Ikea. Y una decoración dedicada solo a títeres. ¿Ruido? El de Alicante. Dije "donde duermo" y tenía que haber dicho "donde los conciertos del tinglado de Alfonso El Sabio" no me deja dormir.”

RESEÑA DEL FESTEJO
Juves 22 de junio. 2ª de feria. Un toro de bandera de Cuvillo. Corrida en conjunto de sobresaliente nota. Toros prontos y nobles, de rico motor y llamativa fijeza. No cuaja el intento de El Fandi de provocar un indulto. Todas las faenas, de una sola oreja, salvo la de Cayetano, que pinchó. A hombros Talavante y, generosamente, el  propio Fandi.

Tres cuartos de plaza. Seis toros de Núñez del Cuvillo. 1º, “Arrojado”, Nº 187, de 495 kilos, vuelta. El Fandi, oreja tras aviso y oreja tras dos avisos. Alejandro Talavante, oreja y oreja tras un aviso. Cayetano, oreja y saludo. En hombros El Fandi y Talavante

miércoles, 21 de junio de 2017

ALICANTE 1ª DE HOGUERAS

Riojita por Alicante
(Siguiendo a Barquerito)

Miércoles 21 de junio. Encuesta a pie de calle. Teñido del pelo y uso de fijador no se relacionan. “Carabineros” y cigalas. Minuto por Fandiño. Dos triunfos con adolfos; uno categórico y otro sentimental.

Enviado por Ignacio Álvarez Vara: “Mientras tomaba en la abigarrada barra del Nou Manolín el riojita con que brindo al llegar a Alicante por Alicante, su gente y su luz, y mientras esperaba a hacerme un hueco para tomarlo, comprobé -encuesta a pe de calle, digamos- que la mitad de las mujeres se tiñen el pelo, y mucho, porque se nota, y que la mitad de los hombres usan gomina en abundancia, tal vez herencia una cosa y otra de las remotas raíces fenicias de la ciudad y su comarca. 

Dos notas más: las que se tiñen y los que abusan del fijador no se relacionan entre si. Una chocante conclusión. Pero todos devoran las delicias de la barra del Manolín. En dos gigantescos cuencos de cerámica de Talavera, entre sonoros cubos de hielos, montañas de carabineros y cigalas. Separados los unos de las otras. El color de los crustáceos es inimitable. He visto que un goloso, después de pelar y descabezar un carabinero, regaba con el jugo de la cola y la cabeza el resto de la carne blanca. La cigala es más seca. Y creo que más elegante. Esas pinzas, esas pinzas...

Lo que distingue al Panteón de Quijano, el jardín memorial junto a la plaza de toros, son las buganvillas, armadas y domadas como arcos triunfales. Otro color. La gama del carabinero, no de la cigala. En el Azul, camino de la plaza para acreditarme, una horchata memorable. A mediodía. Antes de llegar al Azul, calle de Calderón, que sube desde el mercado hasta la Plaza de España -donde la de toros-, observé que una peluquería de señoras estaba abierta de par en par. Dos parroquianas habían salido a fumar con toallas en los hombros y el pelo pegado a la cabeza. Se lo estaban tiñendo.”

RESEÑA DEL FESTEJO
Miércoles 21 de junio. 1ª de feria. Juan Bautista y Escribano, a hombros. Categórico el torero de Arles que, muy dueño de dos buenos toros, cobra dos estocadas extraordinarias. Triunfo sentimental pero legítimo del torero de Gerena, que, un año después, volvía al escenario donde estuvo a punto de perder la vida

Media plaza. Seis toros de Adolfo Martín, bien presentados y encastados. Rafaelillo, silencio y saludo tras aviso. Juan Bautista, oreja y oreja. Manuel Escribano, oreja y oreja.

martes, 20 de junio de 2017

FANDIÑO AL ATARDECER - VIÑETA 205

Viñeta 205
Fandiño al atardecer
Por Jorge Arturo Díaz Reyes. Cali, 20 de junio 2017
 
Fandiño en Cañaveralejo, diciembre 29 de 2011. Foto: Camilo Díaz, www.cronicatoro.com
Debutó en Cañaveralejo el 29 de diciembre de 2011. Le habían traído sus hazañas de seis meses antes en Las Ventas. Puerta grande el 2 de mayo, una oreja el 14 y otra el 2 de junio cerrando el San Isidro. Todas válidas, todas meritorias, pero en especial, digo yo porque las vi y lo pregoné, esta última, la del Cuadri “Podador” de 631 kilos. Qué difícil, cuanto riesgo, qué actitud y que estocada.

Revelación del año, nuevo torero de Madrid, garantía de valor, tantos argumentos más y sin embargo se presentó en cartel modesto. Haciendo tercería de dos colombianos; Manrique y Ramsés, con toros de Ambaló, mansos. A plaza llena jugó su carta, la que lo había sacado de la nada, esa terca voluntad. Se puso por encima del impropio lote, cortó una oreja, rondó la puerta grande, salvó la tarde y cautivó.

Tanto, que sumó cuatro ferias consecutivas. En total, seis festejos; cinco corridas de toros y un festival, recibiendo seis orejas, (todas en corrida) y abriendo una vez la Puerta Señor de los Cristales. Cuando también 29 de diciembre, ahora del 2014, tras una soberana bronca al palco por negarle las del segundo ernestogutiérrez, desorejó el áspero quinto. Paradójicamente fue su faena final en este ruedo. No regresó.

En las dos años y medio que transcurrieron después, la merma de contratos y de triunfos lo puso fuera de las prioridades de la empresa, que a su vez recortaba fechas. Pero no de la memoria de los aficionados, en especial esos del toreo macho.      

En la fiesta nadie la tiene fácil. Él quizás fue de los menos. Torero vizcaíno. Torero combativo. Torero incómodo. La zalamería y el besuqueo no eran compatibles con su recia personalidad. Los carteles de figuras y sus consabidas ganaderías le fueron esquivos. Su palmarés los reclamaba y cuando se le dieron lo justificó. La intempestiva noticia de su muerte, abrumó, apesadumbró y provocó, sucede así, sensaciones imprecisas de culpa. ¿Siempre fuimos buenos con él?

Cada ciudad que Iván pisó como torero es dueña de sus propios recuerdos. El postrero de Cali fue verlo al tardecer irse a hombros por el portón del honor para nunca más volver. 

lunes, 19 de junio de 2017

NECROLOGÍA - IVAN FANDIÑO

En la muerte de Iván
(Barquerito)

Cali, Diciembre 27 de 2013. Foto: Camilo Díaz, www.cronicatoro.com
LOS AÑOS DE gloria mayor de Iván Fandiño fueron tres: 2011, cuando las cuatro tardes en las Ventas, y triunfales las cuatro; 2012 y 2013, cuando fue reconocido con la Oreja de Oro que los jurados de Radio Nacional de España otorgan al triunfador de la temporada. 

Antes de 2011, la pelea para hacerse hueco en el mundo del toro fue pareja a la ambición. La ambición era una seguridad en sí mismo nada común. Fue clave en ese punto la forja en las capeas de pueblos de la provincia de Guadalajara, donde echó raíces de la mano de Néstor García, su único mentor o apoderado desde el primero al último día. Desde la presentación como novillero en Madrid, septiembre de 2004, a la trágica tarde del reciente 17 de junio en Aire sur l´Adour.

El paso efímero por la escuela taurina de Valencia o la formación práctica en la escuela informal de la plaza del Pino de Sanlúcar de Barrameda no dejaron en el sentido del toreo de Iván tanto poso ni tanta huella como la experiencia adquirida en el toreo popular de supervivencia, el de las capeas, que aporta recursos y reflejos. Es decir, una base técnica muy distinta de la teórica que se enseña en los tentaderos de escuela. En sus tres temporadas de gloria mayor, esa técnica se había destilado y decantado tanto que apenas se reconocía. No había dejado resabios.

Serio, grave y formal, incluso en los alardes –los recibos a porta gayola, las estocadas sin muleta-  Iván se había convertido en un torero muy poderoso. Dominador de muchos palos: con la capa, el toreo de brega -notable lidiador- y el otro también, la verónica pura, y suertes menores pero no sencillas. Una chicuelina de tremendo aplomo y severo ajuste, por ejemplo. O la gaonera temeraria al modo de José Tomás, impasible la reunión, casi floreada la solución.

Con la muleta, fue capaz de inspirarse y sentirse en el modelo del toreo a la distancia que César Rincón había rescatado del olvido veinte años antes, y lo practicó casi por sistema. En rigor Iván no cabe en la categoría de lo que Antonio Fernández Casado llamó los “toreros de hierro”, o sea, los recios y por lo general toscos toreros de Vizcaya, sino que fue, desde sus primeros pasos, y puesto a prueba con ganaderías ásperas, un muletero sutil y hasta delicado. Muy ligera su manera de pisar, muy personal su andar resuelto pero sereno, indiscutible su encaje. Fue torero silencioso. Su arrojo y su acierto con la espada le ganaron, antes del salto a la gloria, fama de estoqueador de alta escuela. En eso cumplió con el canon clásico de los toreros de hierro.  

Después de 2013 el negocio taurino empezó a desdeñar a Iván. Ajeno al juego de intereses del toreo, sin llegar a ser torero marginado, Iván se vio en las dos últimas temporadas orillado: tratado en Sevilla con inusitada dureza, cerradas en las ferias españolas las puertas de los carteles mayores, solo en la Francia del Sudoeste –Bayona, Dax, Mont de Marsan- pudo Iván saborear las mieles reservadas a las figuras del toreo. En una placita de las Landas lo estaba esperando la implacable Parca. Reservado para el último viaje un muy ofensivo toro cinqueño, a punto de cumplir los seis, de un hierro de bravura clásica, el de Baltasar Ibán, y, azares del destino, un toro que “estaba para él”, según reza el fatalismo taurino, pero que no le había entrado en suerte ni en lote, sino en el del salmantino Juan del Álamo. Todo pasó al perder pie y perderle la cara al toro en el remate de un quite. La cornada, en el costado, fue brutal.

Un final amargo y cruel. Con la temporada muy cuesta arriba. Un limpio éxito en las pasada Pascua de Arles con dos toros monumentales de Pedraza de Yeltes y, luego, tres tardes decisivas de primavera en Madrid. El 9 de abril, padrino de Noé Gómez del Pilar en su confirmación de alternativa, dos toros de Victorino, el segundo de los cuales, 650 kilos, cuarto de corrida, encogia el alma de quien fuera cada vez que se arrancaba en tromba y repetía. Dos tandas aguantó Iván sin descomponerse. Hasta que empezaron a escucharse censuras injustas.

El 18 de mayo, la corrida de Parladé, el hierro con el que cuajó en el San Isidro de 2013 la faena de su vida –y la más grave cornada de su carrera al tirarse con la espada con todo-, salió al revés de lo esperado. Un gigantesco sobrero de El Montecillo con aire de toro corraleado no dejó a Iván más solución que ir por la espada y atravesarlo. Y, en fin, su hermosa faena al quinto toro de José Luis Pereda el lunes 29 de mayo no tuvo apenas reconocimiento. Se había quedado fuera de los carteles de Pamplona, Bayona y Dax, tres plazas en las que llevaba siendo fijo desde el comienzo de la década.

Un total de treinta tardes en las Ventas desde su confirmación de alternativa en 2009 y un balance de resultados notables, dan idea del relieve de Iván Fandiño, que fue torero protagonista y base de la programación taurina de Madrid en sus años de gloria, en San Isidro, en la feria de Otoño también. En la apertura de curso de 2015 cuando se anunció cómo único espada en corrida de seis hierros distintos, todos con sello de difíciles. Las corridas de único espada –en Madrid, en Valencia, en Bilbao- las vivió Fandiño como grandes desafíos o apuestas. No le acompañó la fortuna en ninguna de ellas. Fue, en cambio, con toros de Jandilla, Torrestrella o Parladé, en corridas de terna, en Bilbao, Pamplona o Madrid, donde Fandiño dio la dimensión profunda de su talla. Su imagen de torero singular, que, de un día para otro, ha entrado en la historia del toreo.

FIN