viernes, 23 de junio de 2017

ALICANTE 3ª DE HOGUERAS

Honor al maestro
(Siguiendo a Barquerito)

Viernes 23 de junio. Minuto de silencio en memoria de Gregorio Sánchez. El Juli, de luto con toda su cuadrilla en honor de su maestro, triunfa como torero y ganadero. Vuelta al 5º. Paquirri y Ureña cortan de a oreja

Enviado por Ignacio Álvarez Vara: “La cúpula del mercado de abastos de Alicante es, en escala, como la de Santa María en Florencia, de Brunelleschi. Solo que los materiales son distintos, y la nervadura interior también. Y el sentido de la cosa toda. El mercado es obra de acero y madera, de dos plantas, una variante sobre los Halles franceses. Sin la gracia modernista del Mercado Central de Valencia, porque, entre otras cosas, no hay cristaleras ni vidrieras. Arquitectura semejante a las de la estaciones ferroviarias alemanas. No hay estaciones de tren con copias de Brunelleschi. Tampoco en Alemania son comunes las salazones de pescado del Mediterráneo, ni las montañas de morralla o pescado de roca para sopa, ni las morcillas dulces de Las Peñas de San Pedro ni la sobrasada picante de Menorca. 

El espacio de mercado, en metros cuadrados, puede que sea el mayor de España. Más que el de la Ribera en Bilbao o que el de Sant Antoni en Barcelona. Me he pegado un largo paseíto por las dos plantas. El puesto 217, de Vicente Leal, pescado, es una especie de capilla sagrada. El Leal de ahora es ya cuarta generación del mismo negocio. Hay un anuncio gracioso: "Mojama de almadraba: La de siempre, 120 euros el kilo. La de mi padre, 160". La mojama de atún tiene colores ligeramente distintos a las de otros pescados. Brilla. En las vitrinas de escaparate están disecados ejemplares diversos: desde una estrella de mar a una escórpora, un calamar, una boca inmensa y dentada de calamar pescado en el Pacífico, dos capellanes colgados juntos, un par de ingenuas lubinas. Solo por contemplar ese museo de pesca naturalizada vale la pena entrar en el mercado.

Las cosas más originales se venden en la planta baja, donde el pescado, porque a diario entra la pesca fresca de las lonjas de Denia y Santa Pola. Gambas rojas de todos los calibres, tellinas, sardinas, clóchinas, sardinas de lomo violeta, lo mújoles de piel cuarteada, el cangrejo, la sepia, el buey de mar, la cigala chica. En los puestos de pescado del día se exponen sobre lechitos de hielo la mercancía. Los mostradores relucen de limpio. La piel de las sardinas brilla como si tuviera luz propia. Y aún dicen que el pescado es caro. El rape está en temporada. Hace buena sopa.

En temporada la breva, que en la cocina de Alicante se usa para todo. He descubierto un producto nuevo que se llama salmorreta, mezcla de ñora, ajo, sal y sofrito de tomate que sirve de base para el arroz que sea. Y un preparado para guisar el llamado arroz de caldero, que es una de las variantes más ricas del género caldoso. El melocotón de Cieza es más pequeño que el aragonés, pero tiene piel de vivo color encarnado. En una de las pescaderias se expone, oca arriba, la cabeza de un pez espada.”

RESEÑA DE LA CORRIDA
Viernes 23 de junio. 3ª de feria. Minuto de silencio en honor de Gregorio Sánchez. El Juli, borda dos faenas de categoría singular. Notable corrida de El Freixo.
Tres cuartos de plaza. Seis toros de El Freixo (Julián López “El Juli”), bien presentadosy bravos, vuelta al 5º, “Tirachinas”. Francisco Rivera Ordóñez “Paquirri” (por Roca Rey), oreja y saludo. El Juli, oreja y dos orejas. Paco Ureña, oreja tras aviso y aplausos tras un aviso.

1 comentario:

  1. Me gustan las crónicas de Ignacio Alvarez Vara, la descripción del entorno de la fiesta es tan rica que se puede ver y oler . De la corrida lo justo.
    Ole y ole!

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