domingo, 11 de junio de 2017

MADRID - 32ª SAN ISIDRO

Pastor aficionado
(Siguiendo a Barquerito)

Domingo 11 de junio. Me ha parecido reconocer en la fila veintitantos del tendido alto del 10 a un pastor protestante. Miura es un apellido frecuente en Japón. Un gesto que se convierte en un fiasco.

Enviado por Ignacio Álvarez Vara: “Me ha parecido reconocer en la fila veintitantos del tendido alto del 10 a un pastor protestante acompañado de su señora esposa. No me tengo por experto en pastores, pero tengo recorrido algo de mundo -Inglaterra, Escocia, los países escandinavos, la antigua Alemania Occidental y los Estados Unidos de América (del Norte)- y, quieras que no, donde pongo el ojo pongo la bala. Pues igual que en España pasa con el clero secular o con las monjitas que salen sin habito del convento. En Italia también pasa. Uno de los camareros de un restaurante que frecuento en Arles -cocina piamontesa y no provenzal, salvo aislados toques- me pareció el primer día que lo tuve atendiendo mi mesa que tenía ese acento que se adquiere en los seminarios tradicionales. No digo voz de cura porque cada cura tiene la propia. Pero es la entonación, la suavidad, las pausas, el susurro de confesionario en la lengua que sea. Y al cabo del tiempo, ya una amistad, lo supe: del seminario de Bolzano, que es ciudad episcopal en las primeras rampas serias de los Alpes dolomitas, orillas del río Adige, tan tumultuoso.

Un pastor en los toros. De negro vestido: camisa y pantalón. Sin alzacuellos, llevaría su libro de horas o su biblia de bolsillo. Y la calma de los anglicanos pacíficos. O la santa ira luterana, tan contenida. Una de Miura sin alma. Pecado mortal.

Reconoci en fin, en el mismo tendido, una familia de cuatro coreanos -padres y dos hijos- y supe que eran coreanos de lejos solo por un detalle: por llegar tarde a los toros. Los japoneses son siempre puntuales. Anoche estuve leyendo en detalle la historia de la guerra ruso-japonesa de 1904 y me dejó fascinado todo lo referente a la disciplina de la marina y la infanteria japonesas, a su talento y su astucia para defenderse de un gigante imperial como el de la Rusia todavía zarista. Un ejército lleno de desertores y soldados ebrios, sí, pero un ferrocarril que llevaba desde SAa Petersburgo a Valdivostock. Con parada en el lago Baikal. Todavía no habían construido los 150 kilómetros que circundan el lago. Y un espía japonés lo sabía. Miura es un apellido frecuente en Japón.”
  
Reseña: Domingo 11 de junio. 30ª de feria. Casi lleno. Ocho toros, 6 toros de Miura, 567 Kilos promedio, dispares de presencia y mansos, devueltos 2º y 5º. 2º bis de Buenavista, bien presentado y noble. 5ª bis de El Ventorrillo, bien presentado y noble.

Rafaelillo, silencio y saludo. Herido leve por el cuarto: dos puntazos corridos en muslo y axila. Dávila Miura, silencio y saludo. Rubén Pinar, silencio en los dos.

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