martes, 11 de julio de 2017

DE LA PANTALLA VII 11 17

(7ª de San Fermín)

Cayetano
Cayetano sale a hombros en su debut. Roca Rey herido no puede acompañarle. Perera no remata una faena de pelo. Cinco aclamadas. Encierro noble pero de medio fondo.

Noventa y siete años después del triunfo de su bisabuelo en esta plaza, que inmortalizara Hemingway en la novela Fiesta, y a cincuenta de la presentación de su padre, Cayetano debuta y con dos faenas personales, aunque no exentas de invocaciones ancestrales, dispara la pasión, abre la puerta grande y lustra los blasones de su estirpe. Pamplona pletórica, feliz, musical y evocadora.

Con dos largas afaroladas de rodillas, seis verónicas, media y revolera saludó al castaño “Labradora”, el de menos romana. Otra vez postrado, cinco derechas, con molinete intercalado sin incorporarse, como apertura de una faena medial, marcada por la ligazón y la mano baja, hasta que el toro se rajó. Tras él a las tablas obligándole hasta en circulares invertidos antes de administrar el estocadón. La plaza volcada reclama las dos orejas y obtiene una.

El quinto, negro, de 560 kilos, toma bien los lances rodilla en tierra. Briceño le pega lo justo, e Iván García sobrio y elegante saluda en banderillas. Cinco ayudados por alto estatuarios, una trinchera y uno de pecho sin solución de continuidad. Por la derecha, en series de a cuatro y cinco, bien, con mucho eco. Pero dibujó lo mejor con la izquierda, naturales gustoso acompasados al buen son del toro. Faena generosa para estocada honda inocua que obliga dos descabellos y un aviso. Público y palco se aúnan en la oreja de la puerta grande.

Roca Rey venía de una cornada y se fue con otra. Se para y se queda donde las dan.  Salió cargado por la puerta de la enfermería y no por la del triunfo que había ganado a punta de valor y decisión. Quizás hoy no fue su tarde más nítida pero sí tan pundonorosa como las más.

Extenso y festivo con el capote. Nicanoras, gaoneras, caleserinas, revoleras, talaveranas, largas… No todas templadas, pero todas aguantadas. Con la muleta, quieto, encajado y veraz. Por un pitón y por el otro. Cuando los toros desistieron él embistió, se les metió a la cuna y los haló p´allá y p´acá. Cerró su primera lidia con pinchazo estocada y aviso para una oreja mucho menos rigurosa.

La del sexto, el único cinqueño y de 595 kilos que alcanzó la cima y descendió al final tras un desarme, no quiso dejarla pasar el valeroso peruano, se lanzó, dio en hueso, no soltó, el acero se quebró, y él cayó sobre los pitones, cogido, zarandeado y acribillado en el piso. Se lo llevaron, Perera descabelló, su señoría saco el pañuelo, y Juan José Domínguez, hombre de confianza del matador recibió la oreja.

Miguel Ángel Perera, trasteó con fría corrección al soso primero, único con el hierro Vegahermosa, que liquidó con estocada caída. En ninguno de los dos mostró la capa. Pero con el cuarto sacó su reconocida quietud, secuencia y limpieza. Bien, y habría sido muy bien si hubiese toreado por naturales, pero la calidad del pitón derecho quizás le cautivó y cuando el clamor ensordecía, “Procesado” se fue a tablas y tras un, pinchazo hondo se echó castigando el mejor toreo diestro de la tarde. Un saludo.  

Virtudes de los Jandilla, casi todos cuatreños, de moderadas hechuras, que trajeron tanto que torear, mérito para ellos en lo gozoso de la corrida. Pero defectos también. El más grave, la escasez de bravura y el poco fondo pese a las comedidas puyitas. Por la mañana el ganadero había recibido el Carriquiri como triunfador de la feria anterior.  

FICHA DE LA CORRIDA
Pamplona. Martes 11 de julio. 7ª de San Fermín. Sol. Lleno.  Cinco toros de Jandilla, 1º de Vegahermosa, 548 kilos promedio, bien presentados, nobles y justos de raza. Miguel Ángel Perera, silencio y saludo. Cayetano, oreja con fuerte petición de otra y oreja tras aviso. Roca Rey, oreja tras aviso y herida y oreja recibida recibida por su banderillero.

Incidencias:  Parte médico de Roca Rey. Herida por asta de toro en cara interna de muslo izquierdo con dos trayectorias, una en profundidad que diseca músculo recto interno y adductor mayor con contusión del adductor mediano de 10 cm de profundidad y otra de 10 cm en dirección distal. Presenta también varetazo y contusión abdominal siendo la ecografía Normal. Pronóstico reservado. Intervenido por los Dres: Hidalgo-Oteiza-Menéndez-De Carlos. Firmado: Dr. Ángel M. Hidalgo, cirujano jefe de la Plaza de Pamplona".

No hay comentarios:

Publicar un comentario