martes, 29 de agosto de 2017

CORRIDAS MARTES 29 DE AGOSTO

Final en Colmenar
(Revista de prensa)

El triunfo de Bautista. La obra inconclusa de Talavante y la clase de Jandilla en la última de Colmenar, así como los 15 heridos en el cuarto encierro de Sanse, llenan los titulares.       
Colmenar Viejo. Martes 29. Última de Los Remedios. Tres cuartos de plaza. Tres toros de Jandilla , nobles pero bajos de raza. 2º y 4º de Vegahermosa embestidores, y 3º bis, (jugado 6º), de Fernando Peña, flojo y manso. Juan Bautista, silencio y dos orejas. Alejandro Talavante, saludo y saludo. Roca Rey, oreja tras aviso y palmas tras dos avisos. 
ABC (Rosario Pérez): De la obra inacabada de Talavante al triunfo de Bautista en Colmenar.
EL MUNDO (Lucas Pérez): Jandilla y Bautista, en estado de gracia.
LA RAZÓN.ES (Ismael del Prado): Los nuevos registros de Juan Bautista.
EL PAÍS (EFE): 15 heridos en el cuarto encierro de San Sebastián de los Reyes.
MUNDOTORO. COM (José Miguel Arruego): Dos orejas de un enclasado Jandilla. La clásica elegancia de Juan Bautista.
APLAUSOS.ES (Pepe Espín): Redondo Juan Bautista, puerta grande en Colmenar.
BURLADERO TV (Bartolomé Bernal): Puerta Grande a la maestría de Juan Bautista.

CIBER CRONISTA - VIÑETA 216

Viñeta 216

Ciber...cronista
Por Jorge Arturo Díaz Reyes. Cali, 29 de agosto 2017

Con memoria, llevo más de 65 años asistiendo a corridas, en cuerpo y alma. Pero este año he visto, completas por Internet, las ferias de Madrid, Pamplona y Bilbao. Día tras día. Sin falta.  Desde los preámbulos hasta el final. Tal como cuando voy a las plazas. Pero ahora desde mi sillón.

En tiempo real, con detalle, con múltiples ángulos de toma. Con la ubicuidad y la simultaneidad que dan tener muchos ojos (cámaras) en todas partes de la plaza, con primeros planos, aproximaciones medias y tomas panorámicas. Con colores, perspectivas y sonidos ambientales, oyendo hablar o mugir a los protagonistas. Con repeticiones a velocidad normal y a cámara lenta. Imposible captar un acontecimiento con más objetiva e íntima fidelidad. Pero tampoco, poderlo analizar y juzgar con más libertad.

Haciendo parte del público presencial, por supuesto ninguna de las dos cosas. De un lado, la limitación a la fugacidad de las acciones, al campo visual de los dos ojos, a un solo punto de toma, al alcance auditivo del par de orejas, y el depender solo de la memoria inmediata para la reconstrucción mental, reducen mucho el porcentaje de percepción y comprensión. De otro, la inevitable contaminación emocional. El efecto en el juicio, que causa ser parte de la masa concurrente, resta objetividad e independencia.

Pero esas mismas ventajas también son desventajas. La participación bilógica, física en el drama, interactuando con gesto, voz y voto. El yo estuve ahí. El yo lo vi. El involucramiento gregario, instintivo con los hechos, esencial para el aficionado, no se da.

Sin embargo, es válida esta otra manera vivir la corrida. Y aun de sentirla. Como los hinchas del fútbol que gritan frente al televisor. O los que lloran en el cine. A mí también, lo confieso, me han brotado exclamaciones y alguna lágrima. Estás loco, dice mi mujer. Y hasta redacto crónicas, que quizás me salgan tan malas como las otras, pero con seguridad no menos informadas.

domingo, 27 de agosto de 2017

CORRIDAS DOMINGO 27 DE AGOSTO

Con los Miura
(Revista de prensa)

Unánime reconocimiento de los titulares al triunfo de Román con los miuras en la última corrida de la feria de Bilbao 2017.  
     
Román
FICHA DE LA CORRIDA
Bilbao. Domingo 27 de agosto. 9ª de Corridas Generales. Nubes y sol. Tercio de plaza. Seis toros de Miura, en tipo, blandos y de juego diverso, aplaudido el 6º de salida y arrastre. Fortes, saludo y silencio tras aviso. Juan Leal, vuelta tras petición de oreja y vuelta tras aviso. Román, saludo y oreja.
Incidencias: Saludaron; Juan Carlos García y Manuel de los Reyes tras parear al 2º. Marco leal tras parear al 5º. Raúl Martí y “El Sirio” tras parear al 6º.
ABC (Andrés Amorós): Triunfo final de Román.
EL MUNDO (Zabala de la Serna): Un salto de gigante de Román con los miuras.
LA RAZÓN.ES (Patricia Navarro): El huracán llamado Román hace el toreo.
EL PAÍS (Antonio Lorca): Triunfo incontestable de Román.
MUNDOTORO. COM (Maribel Pérez): Para Miura y para las demás.
APLAUSOS.ES (Libertad Rodríguez): Román, importante y seguro, oreja de un miura en Bilbao. Juan Leal da dos vueltas al ruedo y Fortes es ovacionado en una corrida complicada de Miura.
BURLADERO TV (I. Garmendia): Román triunfador del cierre de Bilbao.
COLPISA.COM (Barquerito): Román o la gran revelación.
CRONICATORO.COM (Jorge Arturo Díaz Reyes): Román irrefutable.

9ª BILBAO

La revelación
(Siguiendo a Barquerito)

Domingo 27 de agosto. Se come bien en todos los restaurantes del barrio menos en uno. Y en ese he comido. Me ha quitado el mal sabor de boca un torero de los de hoy. Román se llama.

Enviado por Ignacio Álvarez Vara: “El barrio alto de Santurce se llama Cavieces, como si fuera un pueblo distinto, pero es el mismo. Cuesta arriba. La de Cavieces (o Kaviezes) es la última parada de la línea del metro de la margen izquierda (del río o la ría). Una grabación advierte al llegar a destino que hay que abandonar "la unidad" (sic) porque ya no sigue el metro subiendo. Luego vuelve a bajar. Como todas las estaciones de la margen izquierda, que no las de la derecha (Erandio, Las Arenas, Algorta, etcétera), la de Cavieces tiene dos salidas. Una, con ascensor, y otra sin. Desde la de sin se divisa parcialmente la ría antes de la embocadura del puerto y del abra, y parte del caserío de Algorta y de  su muralla verde de caída al muelle casi a plomo.

Ayer contemplaba desde el mirador de Ereaga la mancha de edificios de Cavieces. Y hoy, al revés. En el barrio de San Jorge juega el Santuce, de la Tercera División española de fútbol. Grupo IV, el vasco. Hoy empezaba la liga. Santurce-Lagun Onak. El Lagun es el equipo de Azpeitia, soy socio de cuota y subí a Cavieces para ver la segunda parte. Santurce, 1-Lagun Onak, 0. El Lagun ha jugado mucho mejor, pero no remata de cabeza un delantero centro así de alto, recién salido de los juveniles, y que no tiene la cabeza de Telmo Zarra. Desde el fondo Este del campo de fútbol, a través de una alambrada altísima, se veían veleros de alquiler jugando por la ría. En el bar del campo escuché muchos elogios del Lagun. Un honor.

Antes de bajar por la cuesta de Barandiarán hasta el puerto me di un paseíto por una de las colonias obreras de finales de los 50, todavía en San Jorge. Algo envejecidas pero bien cuidadas las viviendas, la pátina de hierro propia de las casas de zona minera, muchas flores en las ventanas, ropa tendida, unos bonitos jardines interiores, rampas muy bien construidas para superar tanto desnivel. Las escuelas de Santa Eulalia, en el límite teórico entre Santruce y Cavieces, son un estupendo edificio de hace un siglo. De 1914. En Vizcaya hubo desde la tardía revolución industrial un empeño en levantar escuelas dignas.

Cuando te vas acercando al puerto y el parque, el olor a sardina asada resulta estimulante. A tope las terrazas en torno a la parroquia. Era domingo. El muellecito pesquero, abarrotado. En el ;Mandanga no se podía ni entrar. Lo hice. Un hueco en la barra. Larga espera. Me puso un Campillo un amable camarero con gafas. "Para compensar la espera". Un tigre. Un tigre es un mejillón picado con salsa besamel algo picante que se sirve gratinado en la concha negra. Un tigre frío es incomestible. Y si la besamel tiene textura de engrudo, ni te cuento. Se puso a llover a modo y de golpe. Cosas de Bilbao. Cubrieron la parrilla de asar sardinas con toldos. LA gente entró en desbandada en el salón. No sé cómo terminaría la batalla. Yo llevaba paraguas y me fui en busca del Kai Alde, donde hace un año me pegué un banquete. ¡Y está en obras, se habrá vendido y habrá cambiado de dueño...!

El metro a Indautxu de vuelta. Se come bien en todos los restaurantes del barrio menos en uno. Y en ese he comido.


RESEÑA DE LA CORRIDA
Bilbao. 9ª de las Corridas Generales. Soleado, templado. 4.000 almas. Dos horas y media de función.
Seis toros de Miura.
Fortes, saludos y silencio tras un aviso. Juan Leal, vuelta y vuelta tras un aviso. Román, saludos y una oreja.
Picó muy bien Pedro Iturralde al sexto. Marco Leal prendió al quinto dos soberbios pares, y Raúl Martí, otros dos excelentes al sexto. Manolo de los Reyes y El Sirio, que completaron tercio en esos dos toros, saludaron con Leal y Martí por méritos propios.

DE LA PANTALLA VIII 27 17

9ª de Corridas Generales

Román irrefutable
(Jorge Arturo Díaz reyes)

El valenciano cierra las Corridas Generales ligando el mejor toro de la tarde, un cinqueño Miura de 657 kilos. Fortes y Leal a gran nivel pinchan faenas de alto mérito. Toros grandes, pero con posibilidades.
 
Román y "Jarroso"
Miuras, para Bilbao. En cuanto edad, trapío y romana, digo, 617 kilos promedio, Pero no tanto en armamento, fiereza y poder. Tampoco la saña proverbial afloró. Blandearon y tuvieron a ratos una franqueza que si de pronto alguna figura se hubiese atrevido a verlos (por televisión), quizá se preguntase ¿Cómo así? ¿Pero por qué yo no toreo esto?

Dos de cinco, el primero y el sexto, el resto cuatreños. Tres cárdenos, tres negros. Todos blandearon, más o menos. Todos de largo a los caballos, aunque sin gran prontitud ni codicia, permitiendo que dos picadores se fueran aplaudidos. Mugidores. Esperaron a los banderilleros haciéndoles pasar las verdes y las maduras. No obstante seis saludaron. Cuando se les hicieron las cosas con respeto y tino, que la verdad sea dicha fue las más de las veces, embistieron con franqueza, manteniendo sin tregua la tensión y atención en la tarde.   

Román, debutó con honor. No les pudo con el capote a sus toros, cierto, pero con la muleta estuvo asentado, serio, pausado, aguantador, veraz y comprensivo. Torero, en fin. Al tardo tercero, le toreó largamente al unipase, por la diestra, no había otra manera, pero siempre con honradez y compostura. Le pinchó arriba y luego le pegó un estocadón que lo rodó sin puntilla, para dar una vuelta merecida.

Pero lo mejor vino con el imponente “Jarrero”, epílogo de la feria. Aplaudido de salida con su leña, su cuajo y sus arrobas arriba. Un miura bello (que los hay, para quien los mire con buenos ojos). Una revolera más que preciosa, precisa, lo pone en los medios frente al veterano Pedro Iturralde. Se arranca de largo las dos veces, recibido a brazo y en sitio, para una ovación al picador. Luego, Raúl Martín y “El Sirio” se lucen por la dificultad y saludan. Toda la cuadrilla honrada.

El matador no podía ser menos. Venciendo los blandeos iniciales que pusieron en duda el futuro, eligió con tino los tiempos las distancias y la altura para echar para delante con el toro y ligarlo, por las dos manos. En especial, promediando, una tanda de tres naturales y el forzado tuvo esplendor. Suave en los toques, lento en el temple, embrocado y en sito, vaciando las suertes. Me convenció. Y cómo no, con lo que tenía en frente. Dicen que bailó ballet de niño. Eso tuvo que haberle dado ritmo, serenidad y control. Así entró también al volapié para otra de las grandes estocadas de la feria y una de las orejas más valiosas. Oreja de Miura.

Fortes, adusto, valiente, torerísimo pero descentrado con la espada. Malhaya. Tanto riesgo para botarlo así. Al primero, cinqueño, modoso y de poca transmisión, pero de mucho respeto, le dio veinticinco naturales más los remates de tanda. La mayoría de a uno en uno, como los pedía el animal, pero todos sinceros, compuestos y de mucho temple. La cosa iba de oreja, pero pinchó a toro arrancado y luego puso una estocada total arriba que quizá por ser el primer toro y el público estar frío no recibió pelo. Con el cuarto geniudo y revoltoso volvió a torear bien, a pinchar mal, y a colocar la espada menos centrada ahora.

El francés Juan Leal, más bullidor y por lo tanto alegre que sus alternantes, no estuvo por debajo en arrojo. Abrió viendo llegar el toro de tablas a medios para dos cambios por pecho y espalda rematados con un forzado que no tuvieron gran limpieza, pero sí compromiso y efecto en la parroquia. Luego de tremenda voltereta, el toro se quedó y él se fue de arrimón, desafíos, péndulos y porfías. Rozando los pitones. La gente con él incondicionalmente. Media espada no le vale a Don Matías para conceder la oreja chillada, y enfrenta la bronca con mucha dignidad, tras la celebrada vuelta del matador.

Con el quinto, áspero e incierto, brindado a la parcial, sus alardes de valor subieron de tono. De rodillas en la boca de riego, da dos derechas desajustadas, dos más de pie y un de pecho no mejores. La faena es una terca pero desligada búsqueda del triunfo. A toro parado, desplantes y hasta el teléfono. ¡Que hubiera dicho el bisabuelo Miura! Como en venganza, “Amargoso” lo espera en el volapié haciéndole pinchar. Pero no se contentó con eso, en la estocada frentera lo recibió con la punta del pitón sobre el corazón deslizándola luego hasta la axila izquierda donde sacó sangre. A vida por vida fue la suerte suprema, y la vuelta de macho, más que pagada.

Se cerró una gran feria, pero con poca gente ¿Qué pasa? ¿Una afición de siglos desapareció de un año para otro? ¿Las entradas están muy caras? ¿O qué?      

Bilbao. Domingo 27 de agosto. 9ª de Corridas Generales. Nubes y sol. Tercio de plaza. Seis toros de Miura, en tipo, blandos y de juego diverso, aplaudido el 6º de salida y arrastre. Fortes, saludo y silencio tras aviso. Juan Leal, vuelta tras petición de oreja y vuelta tras aviso. Román, saludo y oreja.
Incidencias: Saludaron; Juan Carlos García y Manuel de los Reyes tras parear al 2º. Marco Leal tras parear al 5º. Raúl Martín y “El Sirio” tras parear al 6º.

CORRIDAS SÁBADO 26 DE AGOSTO

Orejas no toros
(Revista de prensa)

Las orejas, la diferencia entre Urdiales y Roca Rey, el fracaso de la ganadería del Puerto de San Lorenzo temas que copan la los titulares hoy.      
 
Ponce acaricia el cuarto
Bilbao. Sábado 26 de agosto. 8ª de Corridas Generales. Nubes y sol. Tres cuartos de plaza. Seis toros de Puerto de San Lorenzo, flojos y bajos de raza. Enrique Ponce, saludo y saludo. Diego Urdiales, saludo y oreja. Andrés Roca Rey, silencio y oreja.
Incidencias: Minuto de silencio inicial en memoria de Dámaso González.
ABC (Andrés Amorós): Una ruina de toros. Urdiales y Roca Rey cortan trofeo en los únicos que se mantienen, de una flojísima corrida del Puerto de San Lorenzo.
EL MUNDO (Zabala de la Serna): ¿Y el toro de Bilbao?.
LA RAZÓN .ES (Patricia Navarro): La invención de Urdiales y el recreo de Roca.
EL PAÍS (Antonio Lorca): El aroma imperfecto y la juvenil entrega.
MUNDOTORO. COM (Marcos Sanchidrian): Diego Urdiales y Roca Rey cortaron una oreja en una tarde marcada por el recuerdo al maestro Dámaso González.
APLAUSOS.ES (Libertad Rodríguez): Oreja para Urdiales y Roca Rey en la octava bilbaína.
BURLADERO TV (I. Garmendia): Urdiales y Roca Rey, oreja por coleta.
COLPISA.COM (Barquerito): Urdiales clásico, Roca Rey moderno.
CRONICATORO.COM (Jorge Arturo Díaz Reyes): Roca Rey salva.

sábado, 26 de agosto de 2017

8ª BILBAO

No echar nada
(Siguiendo a Barquerito)

Sábado 26 de agosto. En la parte alta de Algorta los indianos que volvieron ricos de Ultramar se hicieron mansiones suntuosas. Ponce dos ovaciones. Clásico Urdiales. Roca Rey se templó muy al aire del toro.

Enviado por Ignacio Álvarez Vara: “El centro de Algorta, lo que ellos llaman "la plaza", porque una plaza es, es una concentración monumental de bares por habitante y metro cuadrado. Del metro al centro fui caminando por la calle de Juan Bautista Zabala. La escuela, cerrada por vacaciones. Antes de volver al mirador de Ereaga, sobre los muelles y el Puerto Viejo, frente al Abra, tomé la vía de San Nicolás y su entorno.

La parroquia es una notable construcción. No creo que sea de rigor hablar de un estilo vizcaíno diferenciado como tal, pero, si así fuera, la parroquia es un buen ejemplo. De construcción pesada pero ligera, sencilla pero compleja. O sea. Muy cuidada la fachada de sillar. Una espadaña muy graciosa. Y un pórtico enrejado y techado de teja encarnada que recorre tres de las cuatro fachadas. En el patio que precede al pórtico, cinco castaños. Un aviso del otoño: he recogido del suelo las dos primeras castañas del año. Traen suerte si las coges del suelo y no del árbol.

En una lápida del pórtico se recuerda a don Juan José Gainza, que fue párroco y organista de SAn Nicolás hasta su muerte en 2011. Es costumbre muy vasca rendir homenaje póstumo a los organistas de parroquia. En Azpeitia, por ejemplo, don Julián Barrenechea, que compuso cientos de aires musicales, es personaje queridisimo, O lo era, Murió a mediados de siglo. Ayer me encontré a las puertas del Ercilla a la cuñada del difunto José Elizburu, que tocaba el órgano en los funerales de Azpeitia y lo estuvo haciendo hasta pocos días antes de morir con noventa y pico años. Y seguía leyendo sin gafas las partituras.

Una nota graciosa en el pórtico: "BODAS: Por favor no echar nada a los novios". Ni un gramo de arroz. Enfrente del ala norte de la parroquia hay un restaurante vietnamita llamado Saigón Fusión. El arroz está en la carta como guarnición de todo.

La vieja anteiglesia de San Nicolás es ahora una biblioteca pública. Dos plantas. La baja, porticada con arcos de medio punto. Estilo vizcaíno. No hay pueblo - o barrio, en el caso de Algorta- de la Vizcaya próspera sin su escuela de música o pequeño conservatorio. El de Algorta, justo enfrente de San Nicolás y los castaños. En un bar bueno dan un pimiento de piquillo relleno de hongos silvestres y salsa vizcaína memorable.

En la parte alta de Algorta los indianos que volvieron ricos de Ultramar se hicieron mansiones suntuosas, como pequeños palacios. Me ha encantado el de Perentxena, con su mirador colonial, su palmera y su magnolio. El mirador, corrido, es de galeria. La talla de la madera, barroca. Desde ahí se divisan Serantes, Santurce y Portugalete. Como era tan clara la luz de mediodía, no hacía falta ni abrir los ojos. Pero en la playa de Ereaga ponen la música a toda pastilla y no se pueden cerrar los oídos. Iba a haber bajado al muelle en el ascensor, como tantos años. Desistí. Me abrí hueco entre la multitud de chiquiteros de la plaza y aledaños. Comí en el Ugarte una buena tortilla melosa. Me dio pereza bajar andando hasta Las Arenas. Lo hice en el autobús de Aizkorri, que pasaba entonces. Y en Las Arenas repetí de pimientos, De carne. Y un batido de postre de limón y vainilla. Y ahora me repite el pimiento. Ay!.  ”

RESEÑA DE LA CORRIDA
Bilbao. 8ª de las Corridas Generales. Nubes y claros, templado. 11.500 almas. Dos horas y media de función. Un minuto de silencio en señal de duelo por la muerte de Dámaso González. Seis toros de Puerto de San Lorenzo (Lorenzo Fraile).

Ponce, saludos en los dos. Diego Urdiales, una oreja y silencio. Roca Rey, silencio y una oreja.

DE LA PANTALLA VIII 26 17

8ª de Corridas Generales

(Jorge Arturo Díaz reyes)

El joven peruano lesionado por su primer toro cuaja la faena de la tarde con el sexto, le niegan la segunda oreja y abroncan al palco. Urdiales recibe otra por una estocada, y Ponce saluda dos veces. Encierro inválido y manso del Puerto de San Lorenzo.

Roca Rey en la faena del sexto
Con dos peludas de muy diferente precio, su señoría Don Matías González saldó la tarde. La concurrencia, quizá la mayor de la feria, se lo recriminó con justicia. El hierro triunfador aquí el año pasado se hundió en un desfile flojo e insulso que dio al traste con las altas expectativas despertadas por el cartel. 563 kilos de promedio, Negros y cuatreños todos, reunidos de cuerna, cómodos de hechuras, abantos, distraídos, trastabillantes, aburrieron a morir en los dos primeros tercios, excepto el sexto que atacó, pronto y de largo, petos y banderilleros. Pero también fue blando, no se crean. Sin embargo lo aplaudieron en el arrastre porque la lidia lució virtudes y tapó defectos.

Con ese material iba la tarde cuesta abajo. Para colmo, el tercero que luego se dañó una mano, pisó durísimo (540 kilos) el tobillo izquierdo de Roca Rey doblándolo impresionantemente, causando al menos esguince, digo desde aquí. Terminó la lidia con estocada arriba y pasó a la enfermería muy adolorido. Quizá lo infiltraron con anestésico. No sé. Pero así le salió al sexto.

Ocho verónicas ganando terreno hasta los medios y revolera. La primera serie de capa en la corrida. Jolgorio. El toro va de largo, pero sin gran codicia a las dos buenas varas de Sergio Molina, de las cuales sale blandeando. Sin quite, la cosa no estaba para eso, pasó a trámite banderillero. Brindis a la estoica clientela, y entonces el toreo.

Tandas derechas ligadas y abrochadas. Cortas, a la justa medida de “Clavituerto”. El temple, la firmeza y la sucesión obligan y la banda se lanza con “Martín Agüero” de una. Pechos, molinetes, trincheras y ayudados matizan, con sobriedad inusual en el peruano. Trapo en la izquierda con igual calidad, pero en menos cantidad. Las embestidas comienzan a tardar y acortar. Las zapatillas pisan el área de candela y el cuerpo desafía, obligando circulares y medias arrancas. Era noble, pero sin fondo. Escanciada la última gota de casta, con la clientela de parte, iguala con gesto leve y oficia una señora estocada, lenta, total, cimera que basta. Faena competa de capa, muleta y espada. La petición durísima es atendida a medias y el contraste con la premiación anterior encrespa la marea.

De entrada, Enrique Ponce, que llegó con un traje muy oscuro, se confesó “tocado” por la muerte de Dámaso y la enfermedad de su suegro. A cada uno de ellos les brindó un toro. Se le notaba triste de verdad. Incluso no pudo contenerse cuando un espectador le gritó una impertinencia. Pero no tuvo nada que ver con su toreo. Lidió con su proverbial facilidad solvencia y temple. Con su clara comprensión. Mas no había material para construir emociones bravas. El cuarto se le echó descaradamente. Recetó un par de volapiés de alta escuela, saludó dos ovaciones y al final se fue muy aplaudido.

Diego Urdiales se lleva su capote inédito, de esta feria, casi como si no lo hubiese traído. También el parar, el mandar, el cargar y el ligar. Hoy volvió al unipase inclemente, al muletazo aquí (con el pico y al hilo), pasitos, otro más allá, pasitos y dele que dele. Muy precavido con el áspero segundo, 603 kilos, tuvo el mérito de una gran estocada que le valió la generosa oreja.  Iba por lo mismo con el quinto que también se fracturó una mano. Hubo protestas, y de postre una seguidilla de tres pinchazos saliéndose de la suerte, un espadazo corto y tres golpes de cruceta. Clásico, dicen.

La tarde tuvo un protagonista, Roca Rey. Perdon, dos, con Usía.
  
Bilbao. Sábado 27 de agosto. 8ª de Corridas Generales. Nubes y sol. Tres cuartos de plaza. Seis toros de Puerto de San Lorenzo, flojos y bajos de raza. Enrique Ponce, saludo y saludo. Diego Urdiales, saludo y oreja. Andrés Roca Rey, silencio y oreja.
Incidencias: Minuto de silencio inicial en memoria de Dámaso González.

INOLVIDABLE DÁMASO - VIÑETA 215

 Viñeta 215

Inolvidable Dámaso
Por Jorge Arturo Díaz Reyes. Cali, 29 de agosto 2017

Dámaso González recibe el trofeo Señor de los Cristales como triunfador de la feria de Cali, Enero 3 de 1979 
Me sorprendió muy tristemente tu muerte. Torero de mi juventud, de mis recuerdos, de mi admiración indeclinable. Tus imágenes han estado rondando en mi memoria ligadas a conceptos como autenticidad, valentía, dignidad, verdad, tenacidad, modestia, hombría.

Pequeño pero sólido. Cortés pero firme. Discreto pero arrojado. Capaz de no alzar la voz y de jugarte la vida, como el héroe borgiano.  Guardo grabado en mi memoria, ese cuatro de enero, de 1978 en que te llevaste cuatro orejas. Clavado en los medios de Cañaveralejo, sudoroso. Con las huellas de la batalla. Salpicado, la corbata torcida, el cuello desajustado, el chaleco descompuesto, la melena revuelta. Metido en la cuna del enorme saltillo de Santacilia. Largamente inmóvil, muleta tras el cuerpo y frente alta, que no sobrepasaba la testuz. Sin un gesto. Con tu mirada hundida, puesta en los tendidos de arriba que hasta ese momento no te habían aplaudido. Sin altanería. Sin desafío. Más bien con resignación. Con abandono mártir. Como un manifiesto mudo de --mi convicción es mayor que mi miedo. Como un monumento.

¡Ay Dámaso! En trances duros, la muerte de mi padre, por ejemplo, que te admiraba tanto, esa visión me ha reconfortado y llamado al aguante. La última vez que te vi estabas no muy lejos, a mi derecha en uno de los palcos de grada en Las Ventas, entre Ruiz Miguel y El Capea. Cuanta historia. Como tres aficionados rasos. Te veías contento en tu retiro, algo envejecido, pero bien, y me alegró mucho. Nunca pensé que murieras después de haber sobrevivido a tantos toros.

Acá en Cali dejas rastro. Estaba en la plaza el día que debutaste. Siempre voy. Tan distinto, en tiempos de toreros guapos, Palomo, Teruel, Paquirri (padre)… Lo tuyo era interior. La estética de lo tremendo. Toreaste un encierro de Fuentelapeña, con Joselillo y Camino, triunfaste cortando tres orejas. Era 29 de diciembre, 1970. Volviste a nueve ferias, 21 corridas, 28 orejas, indultaste dos toros y ganaste trofeo como triunfador dos veces. En las del 78-79 y 86-87. Te los mereciste. No hubo componendas entonces. El 2 de enero de 1988 te despediste a hombros por la Puerta Señor de los Cristales para no regresar más.

¡Ah! También me acuerdo mucho de una noche después de corrida en Manizales. Por la avenida Santander. Ibas entre el gentío con el brazo sobre los hombros de tu esposa. Otra pareja joven, paseando, sonriendo, común y corriente. Una más. Mira le dije a la mía –Ahí va Dámaso --y me quedé pensando en que por la tarde habías apostado la vida. La misma honrosa vida que ahora terminaste. 

viernes, 25 de agosto de 2017

CORRIDAS VIERNES 25 DE AGOSTO

Todos con Ponce
(Revista de prensa)

En la 7ª de las Corridas Generales, Enrique Ponce monopoliza los titulares y los adjetivos con la faena al difícil cuarto de Victoriano de Río, abriendo por sexta vez la puerta grande de Bilbao.      

FICHA DE LA CORRIDA
Bilbao. Viernes 25 de agosto. 7ª de Corridas Generales. Nubes. Tres cuartos de plaza. Seis toros de Victoriano del Río, bien presentados, justos de fuerza y asperos. Enrique Ponce, silencio y dos orejas. Cayetano, saludo y silencio. Ginés Marín, Saludo y oreja.
Saluda Iván García tras parear el 2º.

Ponce con las orejas de "Ebanista"
ABC (Andrés Amorós): Cumbre de Enrique Ponce por una España unida.
LA RAZÓN .ES (Patricia Navarro): Inaudito esplendor de Ponce, 27 años después.
APLAUSOS.ES (Libertad Rodríguez): Ponce, cumbre en Bilbao, El valenciano cortas las dos orejas al cuarto tras una faena magistral logrando la sexta puerta grande.
BURLADERO TV (I. Garmendia): Nueva puerta grande para Enrique Ponce.
COLPISA.COM (Barquerito): Espadas que cortan orejas.
CRONICATORO.COM (Jorge Arturo Díaz Reyes): Ponce o el toreo.

7ª BILBAO

Gente de Pamplona
(Siguiendo a Barquerito)

Viernes 25 de agosto. Nunca en la homilía del apartado de Vista Alegre, ceremonia singular, casi religiosa, había predicado un navarro. Tres brindis muy aplaudidos al Rey Emérito. Ponce dos orejas. Dos excelentes pares de Iván García.

Enviado por Ignacio Álvarez Vara: “Uno de enero, dos de febrero y esta mañana de hoy tan gris y templada. Cuánta gente de Pamplona y Tudela. En la cafetería del Ercilla. No tiene la fama que merece pero en Bilbao, en mi humildísima opinión, es donde se bebe el mejor café de toda la península, incluida Lisboa con sus garotos y galoes tan suculentos. En Madrid no toméis café, salvo si lo prensan manos italianas. En Pamplona se bebe café bueno. No estarían en Bilbao los navarros por eso. ¿Por Cayetano? ¿Por qué?

Nunca en la homilía del apartado de Vista Alegre, ceremonia singular, casi religiosa, había predicado un navarro oriundo del valle de Salazar, creo que de Ochagavía, y hoy ha sido. Con su bella voz de tenor en tesitura de barítono,ha dejado con la boca abierta a todo el cónclave. Y al propio ganadero. Se le caían las lagrimas de emoción de don Victoriano del Río. Han aplaudido al predicador como a nadie. El pregonero de ayer no recibió a tiempo la llamada para la homilía y el apartado se hizo sin prédica. Era un señor francés que escribe como Baudelaire. Pero de toros. Casi en silencio la fiestecita. Solo se oye el seco compás de los cencerros de los bueyes, y el abrir y cerrar de puertas, y el juego de las cuerdas en manos expertas.

Otro grupo de pamploneses en la Gran Vía y en la esquina de Moyúa. Iban a comer a uno de los restaurantes buenos de ¿cómo llamar al barrio?... de la zona Guggenheim. Mazarredo. El museo ha despertado el hambre de la gente que no la pasa. No hay pizzerias ni locales de fast food, ni chinos de ocasión. Es Bilbao. Yo entré en el Lasa a tomar un vino porque me gusta hacerlo por tradición inmemorial y porque desde que cerró el Lequeitio notó a las dos de la tarde como un mono de tintorro. El tintorro es en Bilbao crianza en copa de burdeos. Por menos de dos euros lo haces. La terraza entoldada del Lasa estaba menos llena de lo habitual. Me dicen en el Monterrey que este viernes de Semana Grande es como un día de resaca, que la gente ha trasnochado mucho en vísperas. Vi con buena cara a la expedición navarra al Nervión, y a la delegaciòn escocesa del Club Taurino de Londres, que siempre envía a Bilbao al grueso de sus tropas. Gente de Bayona frente a la Diputación. Aficionados de Sevilla en el palco de prensa. Y un profesor extremeño que ha estudiado la historia del toreo muy en profundidad.

En los delicioso Jardines de Albia departí a mediodía, junto a la estatua sedente de Trueba, a la sombra de los plátanos y en un banco de madera de los de parque, con un viejo amigo que tiene tres hijos. El mayor, profesor de historia en un liceo de la periferia de París; el mediano, ingeniero en Toulouse; y el pequeño, que vino tardío, en su casa del Bearn porque los toros no le acaban de gustar. Estuvo en el Puerto de Santa María hace poco más de un mes. Al terminar la corrida le preguntó su padre que sí le había gustado. Toreaba Morante. Y dijo: "Demasiado largo ¿no, papá?" Estamos de acuerdo. Ese niño lleva nombre navarro. Creo que Fermín. O sea que.

Vainas son en el norte las judías verdes de Castilla, Y, hervidas, qué tiernas. Colas en el Alaska para comprar helados. Al volver de los toros ayer, vi colas larguísimas en la tienda de chacinas de Salamanca que hay frente al Ercilla. Pilas de bocadillos de jamón. Muy de Bilbao también.”

RESEÑA DE LA CORRIDA
Bilbao. 7ª de las Corridas Generales. Entoldado, templado. 9.500 almas. Dos horas y treinta y cinco minutos de función. Acompañado de la infanta Elena, el Rey Juan Carlos, que recibió brindis muy aplaudidos de los tres espadas.
Seis toros de Victoriano del Río. El sexto, sobrero.
Ponce, silencio y dos orejas. Cayetano saludos y silencio. Ginés Marín, saludos tras un aviso y una oreja.

Buena brega de Joselito Rus, que banderilleó bien y con riesgo. Dos excelentes pares de Iván García.