sábado, 20 de enero de 2018

BOGOTÁ 1a DE TEMPORADA

El paraíso perdido
Jorge Arturo Díaz Reyes, Bogotá, Colombia, I 20 17

En la apertura del 2018 taurino en Bogotá, brilló y se malogró un excelente novillo, quizá el mejor de cuantos van en la temporada nacional. Cáqueza quien saludó mostró pulidas maneras, Castillo discreción y Fresneda talante bullidor. Aplaudido encierro.  

Cáqueza y "Achacoso". Foto: Jorgea Arturo Díaz Reyes
Los utreros de Jerónimo Pimentel, cinco negros y un castaño, con 400 kilos promedio, trajeron bondad y fuerza en diferente proporción. Pero lo que a varios faltó fue fiereza y fondo. Antes de analizarlos, digamos que dos, el cuarto y el sexto que tumbó a Cayetano Romero, lucieron un trapío digno de la Santamaría y de cualquier plaza de primera que se precie de tal. Según la tablilla les faltaban dos meses para los cuatro años, pero los representaban sobrados, por cuajo y seriedad. Más el cuarto, castaño, ojalado y acucharado, N° 211 de 440 kilos.

Aunque no fue por esos sesenta días que no alcanzó a toro toro notable. Fue porque se renunció a escribir con él una gesta. Ovacionado de salida y arrastre, despertó las ilusiones de todos por su pronta, larga y codiciosa embestida, que fue tratada con una total falta de criterio en la lidia. Traía el triunfo en los pitones. Un triunfo de verdad, avalado por su presencia, y además abriendo año en la primera plaza del país. Pero no. Ni siquiera se le puso de largo como pedía, y luego con una carioca injusta fue acorralado contra la barrera recibiendo dura y prolongada paliza de Clovis. Aun así, saco fuerzas, brío y clase en el quite y en banderillas. Pero a partir de la primera tanda derecha comenzó a pagar el excesivo castigo, cayéndose y finalmente parándose. Daba pena. La gente la tomó con el picador, y la porfía irritó, por ser un inútil tratar de remediar lo irremediable. Damnificados todos, ganadero, novillero y concurrencia. La ovación que acompaño el arrastre, luego de una muerte sin brillo, sonó más a réquiem por lo que pudo haber sido y no fue.

El negro sexto recibió el coro de ¡Toro Toro! Por el contrario, sus repetidas acometidas fueron gastadas en una faena efectista y deslavazada que tuvo como triste final tres pinchazos y un espadazo chalequero. De los otros cuatro, con menor entidad y romana, fueron aplaudidos el primero y el tercero. Pese a su disparidad y a la mansedumbre del segundo y el quinto pasa El Paraíso.

Sebastián Cáqueza, es un novillero trabajado, en el que la preocupación por la postura y el aseo parecen prevalecer sobre las necesidades de la lidia y el mando. Su primera faena marcada por esos modos fue correcta y seguramente de pelo, sino hubiese asestado dos estocadas hondas delanteras. El saludo le consoló. Con el gran cuarto, por no ejercer autoridad en su cuadrilla dejo ir la posibilidad de un triunfo consagratorio. Imperdonable.

Luis Manuel Castellanos, se dio con el peor lote y repartió suertes aisladas de diferente calidad en sus dos faenas sin llegar a parar, mandar y ligar con limpieza.

Santiago Fresneda, el hijo de Gitanillo de América sigue la senda de su padre, pero con menos impacto. Es evidente que le importa más la reacción del público que su asunto con el toro. Le dio resultado por momentos, oyendo música y oles, pero no construyó faenas y a la larga fue silenciado por partida doble.

Volvimos a la Santamaría rodeada de custodia policial. No hubo agresiones ni protestas. La paz y la civilización imperaron Fue una tarde soleada y hermosa.

FICHA DE LA CORRIDA
Sábado 20 de enero 2018. Plaza de Santamaría. 1ª de “La Libertad”. Sol. Menos de media plaza. Seis utreros de El Paraíso, disparejos y nobles. Aplaudidos en el arrastre 1º, 3º, 4º de salida y arrastre, y 6º de salida.
Sebastián Cáqueza, saludo y silencio.
Luis Manuel Castellanos, silencio y silencio.
Santiago Fresneda, silencio y silencio. 

Incidencias: Saludó Carlos Rodríguez tras parear al 5º. 

miércoles, 17 de enero de 2018

TITULARES 17 ENERO

(Revista de prensa)

El deceso a los 93 años de Pedro Balañá, propietario de de la Monumental de Barcelona y último empresario taurino de un apellido histórico en la fiesta llena los titulares hoy.  

ABC: Muere a los 93 años Pedro Balañá Forts, dueño de la Monumental de Barcelona. Heredero de un imperio taurino, de cines y teatros, mantenía el sueño de volver a dar toros en la Ciudad Condal.
EL MUNDO (Carlos Abella): Pedro Balañá: el último vestigio taurino de una gran casa empresarial.
LA RAZÓN (Patricia Navarro): Muere Pedro Balañá, del esplendor a la prohibición de los toros. Dueño de la Monumental de Barcelona, cines y teatros en Cataluña fallece a los 93 años de edad. Quien hizo de Barcelona la capital del toreo.
EL PAÍS: Fallece a los 93 años el empresario Pedro Balañá.
LA  VANGUARDIA.COM (EFE):: Fallece a los 93 años Pedro Balañá, propietario de la Monumental de Barcelona.
EL PERIÓDICO: Muere Pere Balañá, empresario de cines y teatros y dueño de la Monumental. El empresario ha fallecido a los 93 años en Barcelona y su funeral tendrá lugar el jueves en el Tanatori de Sant Gervasi
EL NACIONAL.CAT: Muere el empresario taurino y de espectáculos Pere Balañá a los 93 años.
EUROPAPRESS: Muere el empresario de cines y teatros Pere Balañá a los 93 años.
DIARIO DE JEREZ (F.O): Fallece a los 93 años el empresario taurino catalán Pedro Balañá Forts
Propietario mayoritario de la plaza de toros de Jerez, dirigió la explotación del coso de la calle Zaragoza hasta la temporada 2007.
ALTOROMÉXICO.COM: Muere el empresario Pedro Balañá Forts. Descanse en paz.
MUNDOTORO.COM: Dueño de la Monumental de Barcelona. Fallece en Barcelona el empresario Pedro Balañá Forts.
BURLADERO.TV (Jorge Arturo Díaz Reyes): Muere Pedro Balañá Forts, dueño de la Monumental de Barcelona. Heredero de un imperio taurino, de cines y teatros, mantenía el sueño de volver a dar toros en la Ciudad Condal. 

martes, 16 de enero de 2018

PLAZA HEROICA - VIÑETA 237

Viñeta 237

Plaza heroica
Por Jorge Arturo Díaz Reyes. Cali, 16 de enero 2018

Si hay una plaza de toros que merezca ese título sería la Santamaría de Bogotá. Durante seis años atacada sin clemencia por abigarradas fuerzas fanáticas e inquisitoriales.

Por alto y por bajo, intolerantes de diversa condición, han descargado contra su razón de ser todas las formas de agresión, legales e ilegales. No han escatimado; del insulto al anatema, del escupitajo a la bomba, del grito callejero a la campaña mediática, del motín al parlamento. Pretextando siempre su “piedad” irracionalista, la han profanado, destruido su museo y perseguido su feligresía.

Como Cartagena de Indias “La heroica”, que en 1741 derrotó el asedio de la flota más poderosa de aquel tiempo, la Santamaría se ha mantenido firme y desde el sábado reanudará el culto fundacional.

Aquella, resistió dos meses largos capitaneada por un aguerrido soldado guipuzcoano al que la guerra solo había dejado medio cuerpo. Esta, lo ha hecho más de un lustro, defendida por un joven abogado payanés, resistente civil, quien ha librado la batalla en las cortes. Hasta hoy con éxito.

No solo es la lucha por nuestra cultura, dice, es por la libertad y el derecho humano. Eso la hace irrenunciable.

El almirante inglés Vernon que traía en sus barcos medallas conmemorativas de una victoria segura, tuvo que guardárselas y regresar vencido hace 276 años. Los antitaurinos de acá, todavía no. Su ofensiva sigue con el proyecto de ley prohibicionista, rastro de un renunciado ministro del interior, para cuya consideración el congreso, preocupado por cosas más importantes, ni siquiera se dignó hacer quórum el pasado diciembre.

Tres novilleros, frente a utreros del ganadero español Jerónimo Pimentel, criados a 42 kilómetros de la plaza, reabrirán la temporada en cuatro días. Luego, se darán corridas de toros los domingos, hasta el 18 de febrero, cuando El Juli alternará mano a mano con el primer espada de Colombia, Luis Bolívar.

Bogotá refrendará su tradición un año más. Esperamos qué en paz, como manda la Constitución. El antitaurino alcalde Peñaloza es responsable. Quiera que no.

lunes, 15 de enero de 2018

TITULARES 15 ENERO

(Revista de prensa)

El celebradísimo cierre de la Feria 63 en Manizales, con Ponce, El Juli y el ganadero en hombros ocupa titulares de los medios taurinos.  
  
Ponce y Juli, Manizales. Fotos: Cafo Ossa
ABC: Enrique Ponce hace historia e indulta el toro número 50 de su carrera. El maestro de Chiva salió a hombros con El Juli en la última corrida de la feria de Manizales.
EL MUNDO (Víctor Diusabá): Ponce y El Juli triunfan a lo grande en Manizales.
LA RAZÓN (V.D.): Ponce enloquece Manizales y El Juli no se queda atrás.
EFE: Ponce y El Juli, puerta grande en Manizales.
EL COMERCIO (Gustavo Ruiz Álvarez): Histórico cierre de feria: Ponce y El Juli a hombros con el ganadero.
EL TIEMPO (Jorge Arturo Díaz Reyes): Final apoteósico.
MUNDOTORO.COM (Alberto Lopera): Colosales Ponce y El Juli. MANIZALES En hombros en competido mano a mano.
BURLADERO.TV (Jorge Arturo Díaz Reyes): 7ª Manizales. Apoteósico cierre. Plaza llena.
PORTALTAURINO.NET: Manizales indulto, triunfos y toros impresentables en mano a mano.
ANTENA 2 (Julián Parra): Ponce marcó diferencia en mano a mano.
CRONICATORO.COM (Jorge Arturo Díaz Reyes): Derroche de toreo.

sábado, 13 de enero de 2018

MANIZALES / 7ª DE FERIA

Derroche de toreo
Jorge Arturo Díaz Reyes, Manizales, Colombia, I 13 18

Plaza llena. Todos a hombros. Ponce con cuatro orejas, El Juli solo con dos por pinchar sendas faenas y el ganadero con un indulto y todos los arrastres aplaudidos. Apoteósico final tuvo la feria.

Juli, Gutiérrrez y Ponce.Foto: Cafo Ossa
La Monumental fue un volcán desde la primera suerte hasta que los protagonistas abandonaron el ruedo en andas. La reedición del mano a mano celebrado hace dos años resultó un acierto rotundo para la empresa. Abarrotaron los tendidos, aficionados y notables, medios de todo el país y fuera de él, para vivir el epílogo feliz de la feria, que ya es casi siempre una certeza triunfal.

El clima fresco, pero seco también contribuyó, y Ponce venció. Tenemos que decirlo así, pues los mano a mano son por definición competitivos. Pero no lo hizo por que cortó más orejas, pues al final eso explica poco, sino por el contraste que la exquisitez fluida de su tauromaquia, marcó frente al toreó poderoso y visceral del más arrimado Juli. Ambas versiones válidas por supuesto para el público. Los coros rugientes de ¡Pooonce! y ¡Juli - Juli!, en sus respectivos turnos lo manifestaron.

El encierro de Ernesto Gutiérrez, muy cómodo, parejo y colaborador. De comedido peso y apretadas puntas, negro todo, embistió con diversa codicia y clase, pero encima con una repetición y un fondo casi que inagotables. Desde “Canario”, el primero, indultado, hasta “Espumoso”, el sexto, fueron ovacionados. No picados, también es cierto. Bueno, al fin y al fin y al cabo, esa suerte no goza de simpatías por acá. Como tampoco hoy el tercer par. Blandeó el quinto, pero recibió sabia terapia y se sostuvo. Algunos escapistas que buscaron las tablas, fueron capturados por las muletas.

En resumen, muy en el tipo y el talante de la ganadería, pero más en el concepto local que es propio y no se parece a ninguno. “El toro de Manizales”. Lo dice claramente la total aprobación de la clientela, el orejerío amputado, que de haber atinado más los estoques hubiese sido total, y, claro, los honores al ganadero. Con material tan propició los dos maestros eximidos de lo épico se entregaron a lo estético, cada uno a su estilo, y la música de las faenas excepcionales y de las otras no cesó en toda la tarde.

Enrique Ponce, abrió su libro gordo y eso hubiese sido suficiente quizás, pero además desbocó su inspiración. Tres faenas de consonante y delicada tesitura, en las que la lentitud, la secuencia, el dominio y el inmaculado temple alternaron las suertes fundamentales con improvisaciones y variantes floridas. Verónicas genuflexas, largas cordobesas, poncinas y condesas a pedido de aficionados, naturales de rodillas, remate del último tercio con el capote, simulación de la suerte de recibir despachando al indultado directo a la puerta de toriles... Hizo lo imaginable y lo inimaginable con una facilidad pasmosa, convirtiendo de salida la plaza llena en un manicomio. Cortó cuatro orejas y no fueron seis por un lapsus con la espada.

El Juli, quién lo creyera, pareció acusar el peso argumental de su alternante. Se le notó vehemente toda la tarde, ansioso de superar la apuesta y eso terminó afectando el desparpajo proverbial de su toreo y su gran eficacia estoqueadora. No hay otra explicación para haber pinchado dos faenas que pese a no haber tenido la naturalidad de sus mejores creaciones eran de triunfo indiscutible. También tiró de repertorio. Tapatías, en respuesta a un grito salido del tendido alto, lopecinas espectaculares, cartuchos, luquesinas y fulminó al cuarto por arriba ganando sus únicas dos orejas. A los otros no les atinó de una, ni recibiendo ni al volapié. Sin embargo, la plaza se le rindió sin reato, con no menor pasión que a Ponce. Los coros de ¡Torero! ¡Torero! Y los cantos fueron para los dos.

Al final salieron ambos a hombros, acompañados de Miguel Gutiérrez, el hombre que cría el toro sobre el cual la afición de Manizales ha levantado su credo.   

FICHA DEL FESTEJO
13 de enero 2018. Monumental de Manizales. 7ª de feria. Sol y nubes. Lleno. Seis toros de Enesto Gutiérrez, en el tipo de la casa, parejos, cómodos de cara, nobles y con mucho fondo. Indultado el 1º “Canario” Nº 107, negro, cuatreño de 498 kilos. Los demás aplaudidos Enel arrastre.

Enrique Ponce, dos orejas simbólicas, dos orejas y vueltta.
El Juli, saludó tras petición de vuelta, dos orejas y palmas.

Incidencias: Saludaron Ricardo Santana y Jaime Mejía tras parear al 4º. Al terminar la corrida salieron a hombros Enrique Ponce, El Juli y El ganadero Miguel Gutiérrez.  

viernes, 12 de enero de 2018

MANIZALES / 6ª DE FERIA

Belleza sin fin
Jorge Arturo Díaz Reyes, Manizales, Colombia, I 12 18

Roca Rey corta una oreja al sexto tris, de Santa Bárbara. Castella saluda tras la faena de la tarde. El manizaleño Arcila, es ovacionado por partida doble. Bello encierro de poco fondo.
 
Manizales. Foto: Cafo Ossa
Juan Bernardo Caicedo, trajo a Manizales el encierro mejor presentado de lo que va en la temporada colombiana. Seriedad, lámina, cuajó, romana, simetría, finas armas y encastado juego, pero se apagó en los finales. Saltaron siete al ruedo. Pues de manera inexplicable, cuando el sexto, un tío daba una larga y brava pelea con los dos pitones abajo, arriñonado, con el caballo en el aire y a punto de romper la puerta de cuadrillas, los enemigos de la suerte de varas, hicieron mayoría, vejaron a Reynerio Bulla e intimidaron al palco que lo cambió sin saberse porqué. Saliendo otro tío, negro, que tampoco les gustó y al que acusaron de burriciego. Al final un sobrero anovillado de Santa Bárbara, manso, parado y blando cerró la corrida en medio de gran predicamento. Trapío y varas ya no son de consumo. Qué pesar.

Pese a los goterones, lo que terminó tan lánguidamente, tan desilusionantemente, comenzó y transcurrió muy bien. Sebastián Castella, recibió a “Bonito”, lo era, negro, muy astifino, que se enceló en el caballo de Nieto, y luego fue pareado con brillantez por Viotti. Cinco estatuarios, recorte, cambio, natural y pecho fueron como una estrofa de apertura.  Muy rimada, muy coherente y torera. Había toro, bravo y noble. Fue y volvió tras la pañosa, una y otra vez. Aguantaba el francés y templaba trazando los viajes con la figura vertical y la mano abajo. Por la diestra y por la siniestra, en una faena plantada, pulcra y contenida mientras los compases de “Puerta grande” marcaban el tranco del buemozo juanbernardo. Curiosamente, la parroquia siguió con cierta frialdad la rigurosa lidia. Por desgracia el toro se lesionó y perdió acometida. En medio de silencio reverente, la igualada meticulosa desembocó en media estocada trasera y un descabello barrenado que deslustraron todo. Pero ahí quedo eso. El arrastre se fue aplaudido y Sebastían saludó contrito la ovación.

El cuarto, castaño, salpicado, capirote y bociblanco. Un retrato.  Un regalo a la vista, fue a menos. Las cuatro verónicas y la media, y los seis muletazos sentado en el estribo, con la espalda contra las tablas y pasándose las puntas por abajo confluyeron en un pase de pecho y un jaleo que parecía el anuncio de algo grande. Mas no. Tras la primera serie derecha, la mansedumbre afloró, la brega se hizo sosa y la estocada trasera y desprendida hizo tardó efecto.

José Arcila, volvió a su patio para la única corrida que le dieron en la temporada grande nacional. Jugó esta carta prodigándose con ambos toros. Uno que terminó soso a morir y el otro bravucón. Al segundo, brindado al cielo con un gesto de interrogación a su amigo por el suicidio, le aguantó más que al quinto, al cual llevó siempre perdiendo pasos. No lo dejó estar. Pero su primera faena fue encomiosa, honró el brindis y de no haber sido por la poca transmisión del animal y el pinchazo habría tocado pelo, pues pegó un estocadón de premio. Al otro, viendo sus ilusiones perdidas y negado a irse sin historia le entró a matar a mano limpia, sin muleta, pinchando y siendo cogido feo. Volvió a igualar y a tirar el trapo para dejar un bajonazo contrario y ser cogido de nuevo. Dos veces le sacaron al tercio para ovacionarlo.

Andrés Roca Rey, porfió sin esperanza contra la renuncia del tercero. Lo más brillante fue el quite de nicanora, cinco gaoneras muy toreadas y una larga de cartel. Después, lo dicho, una estocada buena y algunas palmas agradecidas. Tras el sainete montado, una vez más por Usía, con la devolución del gran sexto, y del serio sexto bis, el peruano estuvo ahí, de a uno en uno con el juvenil manso y blando de Santa Bárbara que había sido excluido de la corrida el domingo. Arrimado al inmóvil y mirando al público jaranero. La espada cayó trasera, el pocacosa se echó y su señoría sacó su pañuelo orejicida.  
   
La tarde tuvo muchas incidencias y en ellas la presidencia tomó protagonismo. Hasta con su rara costumbre de leerle a la concurrencia fragmentos del reglamento por el altavoz, para justificar sus decisiones. Otra innovación curiosa.

FICHA DEL FESTEJO
Viernes 12 de enero 2018. Monumental de Manizales. 6ª de feria. Lluvia y nubes. Lleno. Siete toros de Juan Bernardo Caicedo,  6º y 6º bis devueltos, muy bien presentados, astifinos, con lámina pero poco fondo. 6º tris de Santa Bárbara, de aspecto anovillado, manso y blando. Aplaudido el bravo 1°.
Sebastián Castella, palmas y silencio.
José Arcila, saludo y saludo.
Andrés Roca Rey, palmas y oreja.   

Incidencias: Saludó Jean Viotti tras parear al 1º.

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jueves, 11 de enero de 2018

MANIZALES / 5ª DE FERIA (Festival)

Bolivar apasiona, Ponce hipnotiza
Jorge Arturo Díaz Reyes, Manizales, Colombia, I 11 18

Luís Bolívar desatado hace indultar el quinto. Ponce da un lírico recital solo no entendido por el palco, que también damnificó a Castella ganándose una bronca. Todos a fondo por los niños enfermos.


Bolivar. Foto: Cafo Ossa
El festejo, a tope, comenzó con 53 minutos de retraso por la procesión y la liturgia. Nadie se mosqueó, la causa era noble. Los machos de Ernesto Gutiérrez, encastados pero muy diversos de facha y talante dieron opciones para todos los gustos y diversas lidias. El sexteto de matadores lo tomó a pecho y ninguno se ahorró. Comencemos con el triunfador.

Luis Bolívar, tuvo en el quinto, “Misionero” Nº 125, de 418 kilos, negro capacho, material para largo. Era de muchos pies quizá le faltaba un tranco y le sobraba revoltura, pero repetía y repetía codicioso transmitiendo. El caleño que lo había recibido con larga de rodillas, se fajó con él de tú a tú, en una lidia rauda, pero templada que a como avanzó fue dándole la supremacía para extenderse con series naturales de alto contenido que pusieron a sonar el pasodoble de las faenas excepcionales. La plaza era un vórtice de pasión. La faena seguía y seguía sin tregua. De parte y parte. El grito de ¡Torero! ¡Torero! y la petición de indulto se generalizaron. El presidente indultó y el ernesto fue dejado en la puerta de toriles con la última tanda, para dar paso a las dos simbólicas y una vuelta muy alborotada.

Enrique Ponce, había abierto plaza con una res de aspecto eraluno, la menos voluminosa y ofensiva de la noche además ostentosamente despuntada. A cambio fue pastueña e inagotable. La dicha con la hermosura. El artista mayor y la res artista. Una exhibición de toreo sinfónico, libre de amenazas. La representación de lo bello sin lo épico. El arte por el arte. Y la gente como loca. Desde las verónicas hasta el descabello, todo sin mácula, parando templando, mandando, ligando y cargando con desmayo, sin desmayo. El toreo redondo, circular y en noria. Fundidos los dos en uno. Sonando el “Feria de Manizales” a todo timbal. La estocada tris pasada sí, no hizo efecto, pero el descabello fue certero. Y la oreja impar irritó a la extasiada masa que después de agasajar al maestro se las cobró a Usía.

Pepe Manrique, anduvo más al unipase que al pase. Sin embargo, con continuidad. La toco y me voy... y vuelvo. Los devotos coreaban. A la salida de un muletazo perdió la cara, fue cogido y al ser levantado iba muy dolido de una mano (posible fractura). El agresor fue dado de baja por Ponce con un bajonazo y una estocada arriba.

El Juli, recibió un áspero que venía de largo y así, dándole distancia, lo pasó y lo pasó con beneplácito julista, y un tenor que actuó toda la noche, cantándole “Granada” por los altavoces. Pero la verdad sea dicha, bastante lejos de su arrolladora tauromaquia. Un pinchazo y una espada honda le valieron el saludo.

Sebastían Castella, brindó a la familia de Andrés de los Ríos y se puso de inmediato por encima de los apremios y avilanteces del cuarto. Los manizalitas que lo consideran propiedad privada le jaleaban a morir. Usía le ordenó primero la operática aria de los toreadores, de Bizet, y luego se lo cambió al excepcional, que ya suena más aquí que “La pollera colorá”. Esta noche tres veces. La espada desprendida tuvo tardo efecto. El francés esperó contemplativo, sonaron dos avisos, hasta que rodó sin puntilla. Se vino la petición de peluda, furiosa, casi unánime y su señoría se hizo el loco. Desatando la bronca tras la tumultuosa vuelta de desagravio.

A Roca Rey, le cambiaron el 6° porque se lesionó y en su lugar le sacaron un desganado feucho por el cual no se daba un peso tras los dos primeros tercios. Qué va, a este le sirven todos, le halló la distancia y lo puso a embestir, pa´llá y pa´cá. Y cuando se paró se le arrimó y lo exprimió. Una estocada traserilla y un descabello oportuno iniciaron una leve petición desatendida que quedó en palmas al peruano.

Salimos casi a las cuatro horas de haber entrado. ¡Con un frió! Pero todos íbamos contentos. Hasta los más refunfuñones. Se nos notaba. Para que vamos a decir que no.

FICHA DEL FESTEJO
Jueves 11 de enero 2018. Monumental de Manizales. 5ª de feria (Festival nocturno). Noche seca y fría. Lleno. Seis machos de Ernesto Gutiérrez, encastados de juego distinto Indultado el 5º “Misionero” Nº 125 de 418 kilos, negro capacho.
Enrique Ponce, oreja
Pepe Manrique, cogido pasa a enfermería
El Juli, saludo
Luis Bolívar, dos orejas simbólicas 
Sebastía Castella, vuelta tras dos avisos
Roca Rey, palmas

Incidencias: Saludaron, Emerson Pineda en el 4º, y “El Piña” y Ricardo Santana en el 5° Raúl Morales tras parear al segundo.

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